Ganar lleva a ganar y en ese hábito se encuentra el Atlético de Madrid, que encadena su quinta victoria consecutiva. Cinco partidos, tres de local y dos de visitante, con momentos de mayor lucidez y otros menos brillantes, pero siempre entendiendo el partido, siendo extremadamente competitivo y demostrando que nunca se queda sin plan.

Era el primer partido donde iban a estar todos los potenciales titulares disponibles y a buen nivel, aunque acabó faltando el titular más importante de la historia del Atleti: mucho ánimo a nuestro queridísimo capitán. Como decíamos, esa disponibilidad era un «bendito problema» para Simeone, que acabó decantándose por la segunda suplencia consecutiva de Pubill, aunque la de Vitoria estaba relacionada con las rotaciones tras el parón de selecciones.
EL ATLETI DEL MEDIOCAMPISMO
El gol antes de llegar al primer minuto ejemplifica a la perfección que el Atlético de Madrid, aunque parezca tabú decirlo en ciertos sitios, juega muy bien al fútbol. De hecho, actualmente es uno de los mejores equipos del mundo sumando salidas de balón, ataques posicionales y permutas de posiciones para desestructurar a los rivales. Esa personalidad y visión de juego del Cuti Romero para atraer la presión hasta encontrar el pase filtrado a Kang-In Lee es pura pizarra, como lo es también el desmarque atacando la profundidad de Baena y las oleadas de segunda línea esperando el pase atrás del almeriense —buen arrastre de Giuliano para beneficiar la acción de Barrios, que acabó haciendo ese gol que tanto le pedimos y que tiene que conseguir hacer con más frecuencia—.
Si este gol inicial ya evidenciaba que el primer mediocentro del equipo es el Cuti Romero, el resto de la primera parte confirmaba que todo va relacionado en torno a esa idea de «mediocampismo» que tanto le está dando al Atleti desde la segunda parte en Anoeta. Las funciones de Grimaldo, los apoyos de Kang-In Lee y Julián, el sumar pases en torno a Baena cuando ocupa la amplitud... y el nivel de los que sí tienen etiqueta de mediocentros. Luego ahondaremos en Barrios, pero la primera parte -y el partido total- de Johnny Cardoso es de máxima élite, posiblemente los mejores minutos de su carrera y una actuación que debe disparar la ilusión en torno al estadounidense, porque está jugando a un nivel formidable: la personalidad y precisión en salida de balón ante las presiones altas del Manchester United, el criterio para acelerar o desacelerar, el despliegue tanto para defender hacia adelante como para acabar jugadas en la frontal rival pese a iniciarlas en la propia... En un fútbol donde los mediocentros multifuncionales valen muchísimo dinero, Johnny tiene esa suma de aptitudes físicas, velocidad gestual y capacidad organizativa que buscan todos los equipos del mundo, ya que puede adaptarse a cualquier ritmo y brillar a cualquier altura del terreno de juego.
Pese a algún susto puntual de un Manchester United que no deja de tener jugadores de mucha calidad como Bruno Fernandes y Mbeumo, el Atleti estuvo cerca de irse ganando por dos goles al descanso —todavía no se entiende el gol anulado a Johnny Cardoso—.
de barrios a jonathan david
Los primeros quince minutos del segundo tiempo sentaron como ese menú de degustación que te deja con ganas de comer durante toda la noche. Lo que hizo Pablo Barrios en ese rato está al alcance de muy pocos, ya no solo centrocampistas, sino jugadores en el mundo. Esa manera de levitar ante los acosos de su par y dejarles clavados, los giros, el devorar rivales y metros desde la conducción, su precisión encontrando a los alejados con ese pase largo que cada vez hace más y mejor... Una pena, por él y por un Julián que necesita quitarse kilos de la espalda haciendo un gol, la acción que acaba en remate al palo del argentino tras regalarnos Pablo la mejor jugada del partido, justo antes de un cambio pactado, pero que sentó mal al equipo.
Entraron Jonathan David y Pubill por Kang-In Lee y Barrios, pasando Llorente al mediocampo y juntando Simeone por primera vez a Julián y a Jonathan David, una combinación que estoy seguro de que veremos con cierta frecuencia. Fue el peor rato del Atleti en el partido porque le costó sumar pases y, como decíamos antes, el Atleti del mediocampismo necesita organizarse en torno al balón. Lo corrigió Simeone con la entrada de Hjulmand, que en sus primeros pases ya evidenció que, aunque Johnny esté acaparando —con total justicia— los focos del presente, el danés es un gran mediocentro y, lo más importante, que él y Johnny pueden jugar juntos.
Jonathan David forzó la roja de Leny Yoro tras un gran pase precisamente de Hjulmand, y al poco conectó con Grimaldo para generar el gol que acabó marcando a placer Lookman para poner el 2-0 definitivo. No fue un mal partido de Julián, pero es evidente que al equipo le sienta muy bien la presencia de Jonathan David: siempre está fijando centrales, cerca de la ocasión de gol; les da a los jugadores de segunda línea un jugador al que encontrar, buscar y que les dé tiempo a terminar de desplegarse. Con el canadiense en el campo, muchas veces menos es más, porque te permite que, si en alguna acción no puedes rizar el rizo con balón y la presión del rival te limita, siempre tengas la opción de simplificar encontrando a Jonathan David para que este te permita encontrar una nueva jugada combinativa a una altura diferente y más peligrosa.
Consiguió el Atleti, además de esa quinta victoria consecutiva, su tercer partido sin encajar en esta racha y, aún más importante, en ninguno de estos cinco partidos ha encajado gol en juego dinámico —el gol del Madrid fue a balón parado y el del Alavés, desde los once metros—.
Queda muchísimo y el fútbol cambia en un pestañear de ojos, pero es muy ilusionante que, a mitad de octubre, el Atlético de Madrid ya sea un equipo que se reconoce de tantas maneras. Ganar, ganar y volver a ganar. Y con Koke con nosotros.
Victoria y crónica dedicada a Ana Merodio Borja.
Comentarios
14/10/26, 8:08
Buena crónica. Para mí, Cardoso MVP, un partido completísimo. Me encanta cono defiende hacia adelante. Y coincido, tenemos el mejor centro del campo que he visto en el Aleti en décadas. Solo nos falta un Julián a su mejor nivel, y recuperar a Lookman y Sorloth para poder aspirar a todo… con permiso del Barsa.