Desde que Cristian Gabriel Romero debutó con el Atlético de Madrid en Bilbao el 5 de septiembre hasta que se marchó de San Sebastián como MVP del partido para Atlético Stats pasó una sola semana. Por si fuera poco, esa semana venía con un regalo extra: el debut del Atleti en Champions ante el Liverpool. Fue allí, con el Cuti regresando a tierras inglesas, cuando todos parecimos detectar que una importante pieza se estaba haciendo hueco en el puzzle de Simeone. En Anoeta, podemos decir sin miedo a equivocarnos que el argentino terminó de consumar una adaptación tan efectiva como rápida.
10 despejes y un 4/5 en duelos ganados ante la Real le sirvieron al nuevo ‘21’ del Atleti para marcar terreno y poner su sello en una zaga que cada vez parece más hecha a él y viceversa. Pero, por si las aptitudes y los aportes del Cuti en defensa no fuesen suficientes, a estas hay que sumarle un argumento tan importante como comúnmente ignorado en el juego del cordobés: su trato del esférico.

En la victoria atlética por 0-3, el central sumó 71 acciones con balón y tuvo un 91% de acierto al pase. Su partido en tierras vascas no solo fue sólido atrás; fue sólido desde atrás. Y eso es lo que llevó al Atleti a ganar un partido en el que, por juego, seguramente no mereció los 3 puntos.
Su partido en tierras vascas no solo fue sólido atrás; fue sólido desde atrás
A todo esto, seguro que más de uno desconfía de una adaptación casi perfecta con menos de una semana como titular. Lo lógico sería que tirásemos de hemeroteca y pensáramos: “Seguro que le han caído ya un par o tres de amarillas por el camino”, “seguro que alguna falta suya habrá acabado en gol”, “seguro que alguna locura de las suyas nos ha costado un disgusto”… y resulta que lo único “seguro” que ha habido ha sido la portería de Oblak desde el momento en el que el Cuti ha empezado a asumir los galones que todos le presuponíamos. La realidad es que, en 27 acciones defensivas, son 0 faltas cometidas y tarjetas recibidas por el zaguero. Un tópico descalabrado en menos de 200 minutos... acompañado de la primera portería a cero a domicilio de la temporada.

¿Lo mejor? Que lo más probable –y por muy asentado que lo viésemos ante la Real Sociedad– es que la curva de nivel del argentino esta temporada no esté, a día de hoy, mucho más arriba del notable. Está por ver si el ex-Tottenham podrá mantenerse alejado de la enfermería o cuál acabará siendo la combinación ganadora junto a Pubill, Hancko y compañía (sobre todo cuando estén todos en condiciones óptimas), pero si hay una cosa clara es que, con el Cuti Romero, los atléticos sentimos el área propia de una forma que hace tiempo que no sentíamos.
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