Si nos remontamos al pasado mes de diciembre, el descenso volvía a amenazar a un equipo sin ningún tipo de rumbo ni de orgullo. Pero fue llegar Corberán y pronto logró construir un Valencia competitivo, difícil de batir en Mestalla y capaz de adaptarse a distintos tipos de partidos, ya fuese desde la iniciativa o resistiendo. Ahora, la gran incógnita es si conseguirá consolidarse. Porque llegar es difícil, pero mantenerse lo es aún más... sobre todo si el enemigo está en casa.

Lo más positivo del mercado de fichajes, y esto dice mucho del momento institucional que vive el club, ha sido precisamente lo que no ocurrió. Se marcharon Mosquera y Yarek, sí, pero cuando parecía que podían irse también Tárrega, Javi Guerra y Diego López, los tres decidieron quedarse. Y en este contexto, el aficionado ché no está como para no celebrar ese respiro con alivio.

Una de las múltiples virtudes que ha demostrado Corberán desde su llegada ha sido lograr que su equipo compita en todo tipo de escenarios. El Valencia encontró una identidad competitiva en ausencia de una identidad futbolística definida. Puede parecer una crítica, pero fue exactamente lo que el equipo necesitaba la temporada pasada: resistir, sumar, sobrevivir.

Con tiempo y una pretemporada completa, es razonable esperar que el equipo dé un paso adelante también en lo futbolístico. Tárrega deberá asumir un papel protagonista antes de lo previsto, pero cuenta con condiciones para crecer en ese nuevo rol de líder defensivo. En el centro del campo, han llegado Baptiste y Ugrinic, que sumarán competencia junto a Pepelu. Javi Guerra, eso sí, parece indiscutible, y da la sensación de que esta puede ser, por fin, su temporada de explosión definitiva. Interesante la apuesta por Raba tras su buena temporada en el Leganés.

Las dudas aparecen, como siempre, en ataque. ¿Podemos confiar en Danjuma después de su decepcionante paso por el Girona? ¿Hay suficiente gol en los atacantes de la plantilla? ¿Qué esperar de Ramazani y de Lucas Beltrán?

En un escenario ideal, ese Danjuma yendo hacia dentro para compartir zonas de media-punta con Diego López y las llegadas desde atrás de Javi Guerra, suena muy bien.

Faltan piezas de calidad, sí, pero si algo ha demostrado Corberán es su capacidad para sacar el máximo rendimiento de lo que tiene. En un Valencia marcado por la incertidumbre, él sigue siendo la mejor noticia.