Rosier, Víctor Muñoz y Becker son las únicas novedades en clave fichajes. No obstante, que Osasuna, pese a no clasificarse para Europa, haya podido mantener a Boyomo —central de equipo top—, Torró, Aimar Oroz y Budimir me parece una noticia fantástica para, desde la garantía competitiva que ellos ofrecen, construir un nuevo estilo.

Lisci ha demostrado ser un entrenador que, aunque de entrada su gusto e intención vayan hacia un estilo proactivo y vertical, no tiene problemas en readaptarse a un contexto más defensivo —bloques bajos— u ofensivo —ataques posicionales—.

Volviendo a los fichajes, los de Rosier y Víctor Muñoz son dos aciertos tremendos. El ex del Leganés, como carrilero y con Budimir cargando el área, puede incluso mejorar el rendimiento ofensivo que daba Areso. Y quien conozca a Víctor Muñoz del Real Madrid Castilla sabe que Osasuna ficha a un jugador descaradísimo, con una velocidad hasta impactante, pero que también es capaz de ser autosuficiente encarando con balón al pie.

¿Y Becker? Incógnita, como su paso por la Real Sociedad. Podría ser una opción para el carril izquierdo o para esa doble media punta de bastante movilidad que busca Lisci por detrás de Budimir.

Viendo el equipo que tienen, lo que va a suponer la llegada de Lisci y el no haber rivales de excesivo nivel para el reto, creo que Osasuna debe ser ambicioso y tener como objetivo clasificarse en una de las posiciones que dan acceso a competiciones europeas.