Quique Sánchez Flores ha conseguido que el Alavés sea un equipo que siempre está en partido. Parece sencillo, pero es algo muy difícil de conseguir en equipos que luchan por la permanencia.
Un equipo tremendamente competitivo y sabedor de hasta dónde puede proponer. Su 1-5-3-2 en fase defensiva busca establecerse en un bloque medio, sin exponerse en exceso, pero tampoco encerrándose atrás, para poder permitirse estar relativamente cerca del duelo y de la posible recuperación y transición posterior.
En fase ofensiva, como bien ha explicado varias veces Quique, no buscan rizar el rizo, sino dominar A, B y C, pero hacerlo de manera tremendamente eficiente. Menos, muchas veces, es más. Es un equipo vertical, que busca transitar por bandas, especialmente por la derecha de Ángel Pérez, y centrar al área para, o bien ganar el primer remate con Boyé o Toni Martínez, o bien ser ganador de la segunda acción con el empuje de sus mediocentros.






















Comentarios
7/10/26, 12:32
nanana nananaaaa.....Quique Sanchez Flores!