En el momento en que realizamos este apartado —tras tres jornadas de liga antes del primer parón—, el Girona no ha conseguido revertir su evidente mal momento deportivo: 0/9 puntos y, lo que es peor, la sensación de que ni Michel está dando con la tecla ni los jugadores están entendiendo la propuesta del técnico y lo urgente de la situación.

Han llegado en el último momento del mercado Livakovic, Bryan Gil, Ounahi y Vanat, jugadores que deben mejorar claramente la dinámica negativa actual. Es importante, sobre todo, que la apuesta por Vanat salga similar a la que hicieron hace dos temporadas por Dovbyk.

Michel debe encontrar una solución intermedia entre la idea de que el equipo plasme sobre el césped su fútbol favorito y la necesidad de adaptarse a las características de esta plantilla. Por poner un ejemplo: no se puede jugar a lo mismo si tu lateral/carrilero es Álex Moreno en vez de Miguel Gutiérrez.

Es importante que Asprilla se consolide como el jugador que se intuye que podría llegar a ser por sus aptitudes técnicas, y que Tsygankov y David López recuperen una versión cercana a la que mostraron en la temporada 23-24.

¿Qué se puede esperar de Lemar y Witsel? ¿Está preparado Vítor Reis para este reto? Podríamos seguir haciéndonos preguntas, pero... hablará el césped.