El mes de mayo ha sido un punto de inflexión en el primer año de Alexander Sorloth en el Atlético de Madrid con vistas a su participación en el Mundial de Clubes, siendo decisivo en los triunfos ante la Real Sociedad (4-0 en el Metropolitano) y el Girona (0-4 en Montilivi) con siete de los ocho goles del equipo rojiblanco hasta el punto de abrir el debate sobre la conveniencia del rol que ha tenido esta temporada a la sombra de Antoine Griezmann y de Julián Alvarez como principales espadas ofensivas para Diego Pablo Simeone. Los 20 goles en los 35 partidos que ha firmado en LaLiga le disparan hasta ser el máximo goleador de la entidad en el curso liguero, por delante de sus dos principales competidores (17 del argentino y ocho del francés) y terminando entre los cuatro jugadores con más goles en el campeonato doméstico por detrás de Kylian Mbappé (31), Robert Lewandowski (27) y Ante Budimir (21).

El ariete noruego ha compensado la falta de titularidades y de cúmulo de minutos en su primer año demostrando la capacidad de adaptarse al rol de revulsivo, cumpliendo con la máxima del ‘Cholo’ de que más valen los minutos de calidad que la cantidad. Hasta el punto de ser el jugador de las principales cinco ligas europeas con la mejor ratio en minutos/gol (78'), mejorando los registros de Patrick Schick con el Bayer Leverkusen en la Bundesliga (80'), de Ousmane Dembélé con el PSG en la Ligue 1 (82') o de Harry Kane con el Bayern de Munich en la Bundesliga (92'), a los que también supera en cuanto a porcentaje en goles por 90 minutos (1.15).

Sin la condición de titular garantizada, al ‘Sicario’ le ha bastado para grabar su nombre con letras de oro en la historia más reciente de la Primera División. Los 20 goles que ha conseguido hacer en los 1.561 minutos de juego le han hecho tomar asiento sin necesidad de pedir permiso en la mesa de Cristiano Ronaldo y de Leo Messi, únicos jugadores en el Siglo XXI que han conseguido mejorar su promedio de minutos / gol (78') a lo largo de este siglo.

La crisis goleadora que sufrió hasta el mes de noviembre, donde tan solo hizo una diana en sus primeros nueve encuentros ligueros, saliendo señalado incluso en la derrota frente al Lille en Liga de Campeones por las numerosas oportunidades desperdiciadas, fue una carga para el nórdico, al que le costó superar el bache tanto como entender las necesidades de Diego Pablo Simeone por tenerle enchufado como segunda bala en la recámara. El tiempo terminó siendo amigo del segundo jugador rojiblanco con más goles en el año 2025 entre todas las competiciones (16), solamente superado por Julián Alvarez (17), respondiendo a las exigencias de un ‘Cholo’ que no escondió tener una trascendental conversación con él para convencerle.