Pocos se esperaban que Giuliano Simeone iba a ser uno de los nombres propios en el conjunto colchonero durante la temporada 24/25. Tras una complicada cesión en el Alavés, el Cholo decidió quedarse con el argentino en la plantilla como fondo de armario con lo que ello suponía. No era una relación cualquiera, sino la de padre e hijo, de entrenador y jugador. Sin embargo, como bien dijo Diego Pablo en la reciente entrevista en Simplemente Fútbol, ¿por qué íbamos a perder la oportunidad de probar a Giuliano por ese motivo si era un jugador más que se crió en el Atlético?
De revulsivo a titular indiscutible
Costó arrancar la maquinaria, pues tardó cuatro jornadas en disputar sus primeros minutos con el Atleti. Fue en San Mamés, donde tan solo disputó 6’ que le bastaron para ver en primera persona la agónica victoria colchonera. Posteriormente, disputó 14 y 5 minutos contra Valencia y Rayo Vallecano respectivamente, hasta que ante el Celta salió de titular por primera vez. En todos ellos, Giuliano se colocó como uno de los hombres más adelantados en la izquierda, a banda cambiada, algo que parecía limitarle en ciertos aspectos. De ahí que el Cholo, tras dos partidos donde volvió a dejarle en el banquillo durante los 90 minutos, le colocara como revulsivo en la banda derecha contra el Leganés. Tan solo le bastó media hora para dar su primera asistencia de la temporada tras una jugada individual que levantó al Metropolitano, tras evitar que la pelota saliera por la banda y llegar a línea de fondo para dejar en bandeja el tanto de Griezmann.
Cholo Simeone: "Lo mejor que le pudo dar el cuerpo técnico fue encontrarle posición en la derecha"
“El resto es historia”. Desde aquel partido, Giuliano fue un fijo inamovible en los planes de Simeone hasta el punto de meterse de lleno en el once titular. Sus grandes capacidades físicas para pelear con los rivales le hacían ser un jugador muy difícil de parar, sobre todo al principio de su irrupción. Un futbolista que no le importaba el contacto físico y que tenía la inteligencia adecuada para ser útil con y sin el balón. Era un perfil diferente que no tenía la plantilla del Atleti la temporada pasada. Y no solo siguió sumando titularidades, sino también goles y asistencias en partidos importantes como en Son Moix, en Praga, en Salzburgo, Valencia o ante el Getafe en la Copa del Rey entre otros.
Es interesante lo que comentaba el Cholo en la reciente entrevista a Simplemente Fútbol: "Lo mejor que le pudo dar este cuerpo técnico, fue la posición. Le encontramos ese lugar en la derecha y, desde el principio, yo siempre le ponía ahí. Tiene agresividad, trabajo, es tirartela larga y centrar". Y no puede estar más en lo cierto. Seguramente, el gran acierto de Simeone en la 24/25.
Números más destacados
Giuliano Simeone ha cerrado la temporada 24/25 con cinco tantos, siendo el quinto máximo goleador del Atlético de Madrid por detrás de Julián (29), Sorloth (24), Griezmann (16) y Correa (8). Si nos fijamos en las asistencias, es todavía mejor, pues ha alcanzo los ocho pases de gol, el tercero en el ranking tras De Paul (10) y Griezmann (9), y empatado con Samu Lino y Marcos Llorente. En total, 13 goles generados para un jugador que ha sido, para muchos, la gran revelación del curso.

Las sombras de su temporada
A pesar de su gran temporada, es un jugador que, a sus 22 años, todavía tiene seguir evolucionando y mejorando. Como todos. Como lo hizo ya a lo largo de la temporada, aclimatándose al ritmo de las grandes noches con Madrid y Barça, claramente de menos a más. Por momentos, se terminó echando de menos a ese Giuliano tan kamikaze, enérgico y explosivo que irrumpió en el once titular. Atisbó una ligera impresión de aburguesamiento en su juego con el paso de las titularidades. Giuliano Simeone no puede dejar de ser Giuliano Simeone. No tiene tantísima calidad como para permitirse eso.
Otro debe puede estar en el cuándo, cómo y cuánto le buscaron sus compañeros en cuanto a facilitarle situaciones de uno para uno, de atacar espacios, que son los escenarios donde más cómodo se siente. En muchos partidos, todos acabamos con la sensación de que le llegaba muy poco volumen de juego, que se tenía que apostar más por él en las ofensivas rojiblancas. Cuestión de jerarquías quizás...
Proyecto de futuro
El caso es que, salvo sorpresa, el Atlético de Madrid no se lanzará al mercado para reforzar la banda derecha, pues con Giuliano Simeone y Marcos Llorente parece que está más que cubierta (no como la izquierda). Porque sí, se espera que el argentino siga siendo titular en la próxima temporada, pero también que dé un paso al frente para terminar de consolidar su postura como un jugador válido y diferencial. Aunque con lo de este año, al menos, ya sabemos que no es un jugador "nivel Pepe Murcia".
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