Las cosas importantes no vienen solas, hay que ir a buscarlas. Esta frase no es de un cualquiera, es de Fernando Torres y le va como anillo al dedo al protagonista de este artículo. Iker Luque es todo un profesional en la búsqueda de oportunidades, ya sea dentro del campo, con su insistente forma de atacar al lateral, como fuera de él, con su constante trabajo hasta dar con una oportunidad. Y esto no es opinión, así lo dicta su primera temporada en fútbol profesional.

Más allá de frases, apunten su nombre. De verdad, háganlo porque su final de campaña con el filial ha sido para reflexionar. Aún en edad juvenil, ¿cuándo fue el último jugador que rindiera con tal energía, superioridad en su acometido y confianza? Y hablamos de rendir sin perder el camino, porque el ritmo que agarró desde su titularidad al iniciar abril (vs Intercity) ya no lo soltó en los siguientes y restantes ocho encuentros en los que partió de inicio en todos. Volviendo a mi pregunta: ¿cuándo el último? Porque Rayane tuvo momentos que parecía que se iba a salir del mapa mediada la temporada, pero cayó. Adrián Niño, la temporada pasada aún en esa edad juvenil, más de lo mismo (y le costó lo suyo). Pero a Iker le dieron la confianza y ya no la soltó. ¿Quizás desde Pablo Barrios?

Ni Rayane, ni Adrián Niño demostraron nunca la regularidad final de Iker Luque

Porque lo importante no está en demostrar cualidades, estás en La Academia del Atleti y todos tienen cosas. Lo importante está en ser paciente desde la humildad, esperar la oportunidad, estar preparado y, una vez la tienes, ya no soltarla. Esto lo bordó Iker en esos dos últimos meses de temporada en los que Fernando le dio las llaves de la derecha. Todos nos quedamos con ganas de más...

Iker Luque, el Giuliano del Atleti B

Porque para el que no lo conozca, tan solo tiene que pensar en Giuliano. En una rueda de prensa, le preguntamos a Torres por la comparación y soltó una sonrisilla. No la terminó de comprar de cara a la galería, pero se notó que le gustó. Es exactamente ese jugador. El que te da el día si eres lateral, el que no tiene frenos, el que si falla una vuelve a la siguiente con aún más rotundidad, el que no hace otra cosa que progresar. Es ese extremo ya casi perdido en este fútbol moderno que solo crea superioridades por dentro.

Luque es un Giuliano en versión refinada, menos caballos, pero más técnico. Giuliano versión fútbol moderno.

Puede ser el Giuliano del Atleti B, pero hay cosas que los diferencian. Por ejemplo, veo a Iker Luque mucho más refinado técnicamente, solo hay que ver que hasta se encarga del balón parado. En su gama de recursos en uno para uno tiene otro que Giuli no tiene, que es marca de la casa en Luque: la utilización del perfil zurdo. Es una de las cosas que le hacen imparable, igual en una te sale por derecha (lo lógico viendo su velocidad) que en la siguiente te la guarda por detrás y te sale por izquierda. Te puede desbordar por línea de cal o te puede ir para dentro y pegarle de zurda. Se hace hasta extraño a primera vista si tiendes a encasillarle en perfil de futbolista rapidito, potente y directo.

Pero tampoco queremos que quede esto como una comparativa de quién más y quien menos, porque Giuliano le gana en garra, en velocidad y en alguna cosillas más. Están feas las comparaciones en verdad. Lo que tenemos claro es que aquí hay futbolista, que ojalá vaya al Mundial de Clubes para continuar en su crecimiento futbolístico y que, sobre todo, ojalá haya oportunidad de verlo en pretemporada. Donde si le veremos es en el Atleti B (mínimo hasta 2027, como a Fernando) y tiene toda la pinta de que este próximo año va a ser 'capitán general' del filial. Hagan caso al que escribe, apunten el nombre de Iker Luque.