El 23 de febrero de 2023 marcó un antes y un después en la carrera de Reinildo Mandava. Un mal gesto en su rodilla derecha lo obligó a abandonar el Santiago Bernabéu en camilla. Más tarde, las pruebas confirmaron la peor noticia: rotura del ligamento cruzado anterior. Un duro golpe para cualquier futbolista y, en el caso del mozambiqueño, no fue la excepción.
Desde entonces, Reinildo no ha vuelto a ser el mismo. El proceso de recuperación fue largo, como suele ocurrir con lesiones de esta gravedad. Estuvo exactamente 274 días alejado de los terrenos de juego. Regresó la temporada siguiente, integrándose poco a poco al grupo, y bajo la dirección de Diego Simeone comenzó a sumar minutos hasta recuperar el ritmo competitivo. Sin embargo, aquel defensor férreo, que se adhería a los atacantes como una lapa, que se jugaba el físico en cada acción y que fue una revelación en sus primeros meses con el Atlético de Madrid, ha ido diluyéndose con el tiempo.
Pérdida de titularidad
Antes de la lesión, Reinildo ofrecía una versión sobresaliente. A pesar de no destacar en la salida de balón como otros laterales, sus virtudes defensivas eran una garantía para Simeone. En una temporada complicada como la 22/23 (en la que el equipo mostró muchas carencias antes del Mundial de Qatar, incluida la eliminación en fase de grupos de la Champions), el mozambiqueño se consolidó como uno de los futbolistas más fiables: destacaba las estadísticas en balones recuperados, duelos individuales ganados y entradas exitosas. Era raro verlo superado con claridad durante los 54 encuentros que disputó con la camiseta rojiblanca antes de la fatídica noche ante el Real Madrid.
Lamentablemente, ese nivel no ha vuelto. En la actual campaña ha disputado 1.495 minutos repartidos en 29 partidos, siendo titular en 15. Solo seis jugadores han tenido menos protagonismo esta temporada: Witsel, Correa, Azpilicueta, Riquelme, Musso y Lemar, todos con roles secundarios. La irrupción de Javi Galán, con mejor salida de balón, mayor proyección ofensiva y capacidad para llegar a línea de fondo, ha relegado a Reinildo a un papel más testimonial, salvo contadas excepciones donde sí rindió a buen nivel, como ante PSG o Leverkusen en Champions, donde se requirió un perfil netamente defensivo. Además, ha disminuido en casi un 10% su éxito en duelos ganados y en entradas completadas con respecto a su etapa previa a la lesión, algo que evidencia esa vulnerabilidad que Reinildo ha ganado en los últimos años.
Su continuidad, en duda
Este bajón ha abierto el debate sobre su continuidad en el club. Su contrato expira este verano y podría ser uno de los nombres que encabecen la lista de salidas. Medios como MARCA o Mundo Deportivo informan que Reinildo formará parte de la expedición colchonera al Mundial de Clubes, aunque su futuro podría estar lejos del Metropolitano tras acabar el torneo. A sus 31 años, Reinildo ha sido un jugador de gran entrega y servicio para el Atlético de Madrid, pero su rendimiento actual siembra dudas. El club deberá tomar una decisión en las próximas semanas sobre un futbolista que fue clave en defensa y que hoy lucha por reencontrarse consigo mismo.
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