El Atleti es una casa con goteras. No es una casa derruida, ni en riesgo de derrumbamiento, pero sí con deficiencias graves. La banda izquierda es una de ellas. Y lo peor es que ningún equipo élite tiene carencias tan grandes en una zona del campo.

El Real Madrid tuvo su banda derecha dañada, pero el parche de Valverde le valió a ratos y ya ha fichado a Alexander-Arnold; el Barcelona con la portería ha sufrido, pero Szczęsny fue salvador en Lisboa o en Dortmund y ya ha fichado a Joan García; el PSG, pese a tener a Barcola (más Kang-in o Gonçalo Ramos que podía mandar a Dembele a la banda), fichó a Kvaratskhelia como recordó Simeone. ¿Pero el Atleti?

Javi Galán -que apenas contaba hace un año- ha tenido tramos buenos. Ese pan que no se lo quite nadie. Sin embargo, cuando los partidos son a vida o muerte, el Atleti muestra en exceso por dónde se le puede atacar: Rodrygo, en la ida de Champions, lo descubrió, a pesar de haber hecho una temporada nefasta; Lamine en Copa ya ni te cuento.

Cuando los partidos son a vida o muerte, el Atleti muestra en exceso por dónde se le puede atacar

El cambio de sistema a línea de cuatro alteró los planes a mitad de temporada donde contabas con Lino como carrilero y a Reinildo de central zurdo. Pero que las alteraciones tácticas no sirvan de excusa para decir que me ha pillado el toro cuando en invierno ya se intuía el punto débil a la que vinieran cosas serias (sonó Zinchenko, cabe recordar). Mucho menos vale sorprenderse para este Mundial de Clubes.

Las goteras van calando y el riesgo de que se caiga el techo existe. No toda la casa, insisto. Entiendo que el Atleti vaya con calma para arreglar algunos desperfectos. Todos queremos la última televisión del mercado (¿Gyokeres?), pero si hay goteras en una habitación hay que solucionarlo urgentemente.

El Atleti ha ido al Mundial de Clubes con goteras. Las conocían, podían arreglarlas y se ha decidido esperar. Por el momento, el PSG ha echado más agua en ese techo y el temor de que equipos inferiores (Seattle y Botafogo) te dañen existe. Y a todos nos gusta ver a nuestro equipo competir y más en una competición nueva, que a saber si vuelves a jugarla, que es cada cuatro años y que reporta grandes cantidades de dinero.

Ennio Sotanaz, gran articulista del Atleti, señalaba esta semana en El Confidencial que no logra entender que el Atleti vaya con calma en el mercado. “¿Por qué?”, se preguntaba. Las competiciones -donde encima te vas a encontrar a gigantes europeos- no entienden de esperas y yo añado varias preguntas más.

El Atleti puede sobrevivir este Mundial sin un gran 9 o incluso sin un gran 5, pero no con una banda izquierda tremendamente anticompetitiva

El Atleti puede sobrevivir este Mundial sin un gran 9 o incluso sin un gran 5, pero no con una banda izquierda tremendamente anticompetitiva. El Atleti sabe desde hace meses que Baena es prioritario. Él quería venir al Mundial. ¿Por qué lo alargas? ¿Es tanta diferencia económica cuando sabes que el Villarreal no va a negociar de más? Se habla de 5M. ¿En serio?

¿No sabe el club que se necesita desde hace meses un lateral? ¿Por qué un día suena un perfil concreto de jugador (Carreras y Miguel), otro día otro (Theo) y al tercero otro distinto (Robertson y Digne)? ¿Por qué esperar a que las opciones -en un puesto tan limitado, vital y de especialistas- vayan agotándose?

Sea como sea, ir al Mundial de Clubes con goteras no creo que sea lo adecuado. Por el momento, ya las estás sufriendo, esperemos que Carlos Bucero llame a Alkorex antes de que todo se inunde...