Es curioso que un debate que da la sensación de haberse repetido en este 2025 más veces que las que uno ha visto a su señora madre siga teniendo capítulos que permiten seguir actualizándolo. Griezmann sigue demostrando en este Mundial de Clubes que su nivel es alarmantemente negativo. Y el noruego, pese a fallar varias ocasiones claras de gol, sigue haciendo que, tal y como se demostró ante el Seattle, el equipo mejore con su presencia.

Griezmann: la esperanza en la leyenda, o asumir el silencio del presente

Todos estamos de acuerdo en que la insistencia de Simeone en Griezmann ya no puede sostenerse con argumentos puramente futbolísticos. Quizá se trate de una muestra de fe en un jugador que, seguramente, le regaló momentos impensables. Pero lo cierto es que Antoine lleva meses perjudicando gravemente al equipo sobre el terreno de juego: dieciocho partidos sin marcar no es una cifra menor; de hecho, es la peor sequía goleadora de su carrera.

Y posiblemente lo más preocupante no sea ese dato. Actualmente, Griezmann es sinónimo de que el Atleti se quede sin salida ofensiva —y, por ende, se hunda—; supone contar con un jugador menos en las transiciones, porque cuando no tiene el balón se oculta, y cuando lo tiene, ralentiza o directamente corta el juego.

La insistencia de Simeone en Griezmann ya no puede defenderse con argumentos meramente futbolísticos

Y, para colmo, limita a tu mejor jugador, Julián. Más allá de privarle de un ritmo al que el argentino necesita jugar, lo abandona en la guerra en vez de aliarse con él en la pelea —lo que hacen la inmensa mayoría de delanteros en el mundo (o incluso todos, si hablamos de equipos grandes).

Sorloth: del director coral al asesino solista

Curioso caso el del noruego. Cuando no marca, generalmente significa que el equipo ha jugado mejor, porque suele ser titular en detrimento de Griezmann, y el fútbol ofensivo del equipo lo nota de manera tremendamente fácil de apreciar. Pero cuando marca, suele ser porque ha entrado desde el banquillo y ha tenido tiempo para incendiar estadios con goles, digamos que desde un impacto mucho más individual que colectivo.

Estamos hablando del suplente más diferencial del mundo esta temporada… Pero también de un titular que mejora drásticamente el fútbol del equipo: Sorloth simplifica procesos, permite ser más directos, genera gravedad en torno a él que aprovechan sus compañeros, permite a Julián asumir las riendas, supone una amenaza constante dentro del área (ya sea para rematar o generar segunda jugada) … y podría seguir enumerando.

Aquellos meses en que la segunda unidad del Atleti era una bomba imparable son un bonito recuerdo, pero creo que ya no son realidad. Es cierto que la facilidad goleadora de Sorloth desde el banquillo es superior a cuando es titular, pero como se demostró ante el Seattle, hoy es más importante lo que aporta al equipo siendo titular, que lo que se da a sí mismo cuando es revulsivo.

¿Qué debería hacer Simeone?

En mi humilde opinión, el entrenador debe estar por encima de lazos personales, fe irracional o agradecimientos a éxitos pasados. Griezmann no está, y es duro decirlo, pero la evidencia sugiere que probablemente ni se le espere. No sabemos qué habrá detrás de todo esto, pero esta es la cruda realidad...


Ha sido espectacular el éxtasis que nos provoca el Sorloth suplente, pero el Atleti ha ido perdiendo nivel competitivo con el paso de la temporada. Ya no puede permitirse más de 60 minutos sin uno de los jugadores con mayor impacto colectivo cuando está en el campo.