El Atleti necesita una victoria por tres o más goles, ante un rival que viene de exhibirse defensivamente ante el campeón de la Champions. Y que, como el resto de equipos brasileños, está beneficiándose del momento de la temporada en el que están respecto al de los europeos. ¿Difícil? Sí. ¿Imposible? Ni mucho menos. Si el Atleti cumple con las claves que vamos a exponer a continuación... CUIDADO.


1. Que el primer impacto sea imponente

Clave: el mensaje que mandes al rival en las primeras acciones del partido. Hay que hacerles sentir estrés defensivo. El Atlético debe lograr que los primeros saques de esquina del partido sean a su favor, que las primeras ocasiones lleven su firma y ejecutar un press tras pérdida eficaz para recuperar rápido y seguir atacando.

Claves las primeras acciones del partido. Hay que hacerles sentir estrés defensivo

Si el Atleti consigue marcar en los primeros veinte minutos, dará un paso de gigante. Y si no, debe mantenerse confiado y alargar ese impacto positivo. Lo que sí es innegociable es que el primer gol del partido sea rojiblanco. Pero eso sí, tampoco hay que intentar marcar el segundo gol antes que el primero.

2. Los centros al área: arma de doble filo

Cuando necesitas remontar o golear, normalmente te enfrentas a un rival que busca conservar su ventaja con un planteamiento menos propositivo y más reactivo. Y como vimos contra el PSG, ese va a ser el plan del Botafogo; su bloque bajo funcionó a la perfección ante el actual campeón de Europa. El equipo de Luis Enrique, sin el ritmo habitual en la circulación de balón, acabó abusando de centros al área. Eran centros previsibles, precedidos por jugadas que no lograban desordenar el sistema defensivo del conjunto brasileño, que demostró una gran atención al detalle y una fortaleza tremenda en los duelos aéreos . No es lo mismo un centro tras haber desestructurado al rival por la calidad de la acción previa, que lanzar balones al área sin haber generado ventajas, porque pasan a ser fácilmente defendibles por colocación y superioridad numérica. ¿Es un recurso válido? Sí. Más aún si juega Sørloth. Pero nunca debe ser el plan principal de la fase ofensiva, sino una consecuencia.

3. Contundencia ante la portería rival

Quizás estamos mal acostumbrados, especialmente con Julián, pero también por la racha goleadora que traía Sørloth antes del Mundial de Clubes. La inspiración de Barrios frente al Seattle evitó que la falta de efectividad del argentino y del noruego —especialmente este último— tuviera consecuencias. El Atleti, por las urgencias del contexto, va a generar ocasiones con cierta frecuencia. Pero sin Julián, Sørloth o incluso Griezmann inspirados, las opciones de golear podrían convertirse en un sueño frustrado.

4. No descuidar la atención defensiva

Encajar un gol podría tener consecuencias irreparables en casi cualquier escenario del partido. El equipo llega con dudas en la defensa del área propia. Defender hacia delante implica riesgos posicionales, pero, por lo visto en estos últimos encuentros, aún mayor es el riesgo cuando el equipo se posiciona en bloque bajo.

Defender hacia delante implica riesgos, pero el riesgo es aun mayor cuando el equipo defiende en bloque bajo

Cuanto menos tiempo pase el Atleti defendiendo en su área, más cerca estará de la victoria. El Atleti, si pierde la pelota bien ubicado en campo contrario, tiene perfiles de jugadores que pueden ser imponentes en los primeros segundos de esa hipotética presión adelantada. Julián, Giuliano, Barrios... Si estos jugadores defienden más que los Galán o Le Normand, será buena señal.

5. Impacto de la segunda unidad

En la mayoría de los partidos, el ritmo competitivo baja en las segundas partes. El calor y el momento físico de los equipos europeos —en el cierre de temporada— tienen efectos visibles en los segundos tiempos. Frente a equipos brasileños, que están en pleno ecuador de su liga, esta diferencia se nota aún más. Es clave que el Atleti no se quede sin energía, porque incluso si el primer tiempo es ideal, la definición de una hipotética goleada llegará en el segundo acto. Simeone debe elegir bien qué jugadores quiere que impacten llegado ese momento.

Simeone debe acertar con los revulsivos. Va a ser clave no quedarse sin energía en el segundo tiempo

Contra el Seattle, por ejemplo, Correa y Griezmann como revulsivos empeoraron al equipo. Ante el conjunto brasileño, Simeone no puede permitirse que se repita esa situación. Viendo que quizás Correa no está enfocado por la peculiaridad de su situación y que Griezmann perjudica al equipo incluso cuando es suplente en vez de titular, se me vienen los nombres de Gallagher, Lino y Sorloth -en caso de que sea suplente-. ¿Volverá a ser decisiva la segunda unidad, en el día más indicado?