A los aficionados del Atlético de Madrid nos hace falta muy poco, muy, muy poco para agarrarnos a un clavo ardiendo. Diría que hasta disfrutamos esa sensación. Ese momento que sabes que estás al límite y todo puede cambiar en milésimas de segundo. Quizá en eso se resume el ser del Atleti, ese subir y bajar de las nubes que tanto decía Sabina.

Horas después de la victoria ante Seattle, el Botafogo daba la sorpresa ganando al PSG y complicaba muchísimo las opciones del Atleti de pasar la fase de grupos del Mundial de Clubes. No creo que haga falta recordar cómo estaba el ambiente la mañana del viernes: duro, muy espeso y turbio. Momento de pasar facturas por no haber fichado a Álex Baena o Cardoso, momento de recordar la expulsión de Lenglet ante el PSG, la pasividad de Griezmann en el tercer gol parisino y un sinfín más de puñaladas directas al corazón.

Pero decidimos coger el clavo ardiendo con las dos manos y bien fuerte. Abrazamos al clavo como si fuese un abrazo de gol, concretamente el del tercero de esta noche. Nuestro querido Marco llegó con su ‘CUIDAO’ y las últimas 72 horas han sido de pura esquizofrenia torpedeándonos con mensajes motivacionales para creer en que lo de esta noche es posible. Reconozcámoslo, lo estamos disfrutando una barbaridad.

SIMEONE: PALABRA DEL SEÑOR

Por si fuera poco, en las últimas horas hemos podido escuchar las declaraciones previas al encuentro de Diego Pablo Simeone. Cholismo en vena. Lo que necesitábamos, avivar más el fuego. El técnico argentino nos ha mirado a los ojos y nos ha confirmado que él cree en sus jugadores, que tiene fe y que sabe que son capaces de lograr la goleada.

Hasta sacó datos que tanto nos gustan: el Atlético de Madrid ha conseguido doce veces esta temporada ganar con una diferencia de tres goles. No hay doce sin trece. Era así, ¿no? Para añadir aún más ingredientes, hablando de la importancia de Sorloth y Julián, mencionó a Griezmann. Sí, a Griezmann. Sí, no se olvidó del francés cuando hablaba de los presumibles titulares de hoy. ¿Nos está haciendo creer que van a jugar los tres y que Grizzi volverá a ser diferencial?

Y también mañana espero a Antoine Griezmann.

Hablando del noruego y el argentino, ellos también han expresado su confianza en la victoria de esta noche. Es curioso como, cuando quieren, son capaces de conectar con el aficionado en los momentos más tensos. Julián Álvarez, que anunció que va a ser papá, también insistió en que hay que marcar tres goles -por fin nos libraremos de los que pensaban que con dos era suficiente- y que se marcarán. Mientras tanto, Sorloth, con la seriedad que le caracteriza, ha afirmado que quieren goles y que los centros serán claves.

El clavo ardiendo, Simeone siendo Simeone, Julián y Sorloth dejando claro cuál es el objetivo, el resurgir de Griezmann, Marco con su ‘CUIDAO’ y la sensación de que lo de esta noche va a ser puro Atleti. Lo que nosotros queremos es que el Atleti muera por nosotros y morirnos con ellos si nos matan. Los amores que matan nunca mueren. Ya lo decía Sabina.