Desglosamos el hilo de Twitter publicado por Marco (@Mr_Markoo) sobre el sistema de presión que puede emplear el Atleti en diferentes fases del partido, con el objetivo de ser eficaz y protegerse de forma óptima a nivel defensivo, intentando rehuir del bloque bajo que tan mal resultado dio ante PSG y por momentos ante el Seattle.
La mejor versión: valientes y asumiendo riesgos
Sí, es cierto. Marco tiene razón:
El mejor Atleti es el que ha sido capaz de encerrar al equipo rival tras pérdida
El Atleti bien preparado para presionar inmediatamente, siendo valiente y dando un paso adelante, ganando altura y adelantando la línea defensiva unos metros. Esa situación implica cierto riesgo: desprotegerse y sufrir con balones a la espalda, donde —salvo Llorente— el resto de defensores de la última línea sufre corriendo hacia atrás. Pero, ¿cómo minimizar ese daño para que compense ser agresivos defendiendo hacia delante?
Dos soluciones. La primera, evidentemente, es aprovechar las aptitudes para presionar tras pérdida de jugadores como Julián, Giuliano o Barrios. La segunda, confiar en Marcos "corrector" Llorente como parte de esa línea de tres.
Estructura de la presión
Cuando hablamos de una buena presión, nos referimos a asfixiar al rival en su propio campo. Que se vean obligados a jugar en largo, sin antes haber generado ventajas que les permitan desplegar a sus hombres ofensivos. En ese escenario, la línea de centrales más Llorente puede atacar el balón frontal y recuperar la posesión.
Esa presión agresiva y valiente también puede ser eficaz si el rival, en lugar de jugar en largo, intenta combinar. Si la presión es lo suficientemente intensa, no tendrán más remedio que reiniciar la jugada, lo que permitiría al Atleti avanzar en bloque hacia campo rival y dominar la siguiente acción desde el plano territorial.
Para ello, es clave saber cómo debe ser la disposición táctica en el campo. Como se vio en el partido ante el Seattle Sounders —sobre todo en la primera media hora—, cuando el Atleti presiona alto y llega al poseedor, es un equipo mucho más competitivo que cuando adopta una actitud reactiva.
https://x.com/Mr_Markoo/status/1936842252774470132
Aunque el dibujo fue un clásico 4-4-2, como en la temporada 24/25, se vio claramente un 3-5-2 en los inicios del Seattle, con hasta siete jugadores mordiendo en campo contrario. ¿Quiénes eran los tres que esperaban en posiciones más retrasadas? Le Normand, Giménez y Marcos Llorente. Este último ganó varios duelos defendiendo hacia delante y salvó al equipo en numerosas ocasiones con cruces en el momento justo. Marcos tiene las características del "central moderno" que desde Atlético Stats llevamos tiempo reclamando a la dirección deportiva.
Marcos Llorente para todo
Una de las muchas conclusiones que deja la temporada 24/25 y los dos partidos disputados hasta ahora en el Mundial de Clubes es la pérdida de talento defensivo y, por tanto, las múltiples necesidades en esa área para el Atleti.
¿Cómo se soluciona? Con fichajes como los de Hincapié o el "Cuti" Romero, y con la llegada de un lateral izquierdo que aporte un salto competitivo y de calidad. ¿Y si no llegan? No se puede solucionar del todo, pero sí minimizar los riesgos. Y nadie más capacitado para ello que Marcos Llorente, tanto por condiciones como por una encomiable voluntad. Su polivalencia, lejos de ser un problema —como ha ocurrido con otros jugadores—, es su mayor virtud para seguir siendo clave en el Atleti de Simeone.
https://x.com/Mr_Markoo/status/1936842270981951724
Nos encanta ese Llorente que llega constantemente a línea de fondo, que ataca el intervalo central-lateral, que está cerca del gol o la asistencia. Pero ya sabéis: la casa no puede empezarse por el tejado, por muy bonito que este sea. Hace falta una base sólida, como la que proporcionan nuestros enormes amigos de Alkorex. Y para eso, dame once Marcos Llorente.
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