Un Metropolitano repleto de ilusión en un día cualquiera de vacaciones de verano. Unas motos que rugen por la banda. Un gigante que luce imponente tras una cortina. Una araña que baja desde la grada... hace apenas un año y parece que ha pasado una vida desde entonces, pero volvemos a estar ahí, en ese mismo punto, aunque esta vez en el inicio de julio. Hay tiempo.

Lógicamente, me refería a la estruendosa presentación de los fichajes en el pasado mes de agosto. Todo era ilusión, refuerzos de lujo, pero faltaba lo más importante: apuntalar el trabajo bien hecho. Os lo digo en castellano. No cagarla al final, y lo hicieron. La venta de Samu, el bajonazo de Lenglet, el sí pero no de Javi Guerra...

Toca lo más difícil: demostrar la verdadera ambición en los siguientes movimientos

Ahora, tras una semana de ilusión con Ruggeri + Baena y con Cardoso en la recámara, la dirección deportiva del Atleti vuelve a estar ahí. Ese momento clave en el que tus próximos movimientos desvelarán tus auténticas intenciones. Esos 200 millones que se anuncian a bombo y platillo desde Marca, ¿acabarán llegando para no volver a dejarnos con ese sabor amargo?

Lo cierto es que lo hecho hasta el momento (Mundial aparte) es de rozar el sobresaliente. Pero no es menos cierto que volvemos a estar en ese terreno pantanoso de poder estropear todo lo avanzado si no llega un regateador de nivel, si no se cierra al Cuti Romero (me vale Hincapié también), si no llega un buen reemplazo de Correa, si no se dan un par de salidas más... en fin, lo que ya sabemos.

EL PRÓXIMO PASO EN EL MERCADO

Ahora suena Lookman, que seguramente en no mucho Mr Markoo os captará para su enésima locura; lo del Cuti Romero al rojo vivo (para mí es un clarísimo SÍ); tenemos también el barco de Gyokeres zarpando y otras opciones más talentosas e inhóspitas como Ben Seghir. Más todo lo que se estará moviendo en la sombra en los despachos del Metropolitano (buen ejemplo lo de Ruggeri).

No hay que olvidar que el Atleti está siendo víctima de sí mismo en este mercado. Se explica fácil: están pagando en un mismo mercado muchas cuentas pendientes del pasado. Si el año pasado hubieran apostado por un central de garantías de verdad, este año tendrías los 60M del Cuti quizás para un delantero. O si se hubiera acertado antes con el centro del campo, podrías haber tenido más millones para buscar algo más fiable en el lateral. Lo de siempre: muchas posiciones por mejorar sí o sí en este mercado y muy poco dinero para abarcar todas.

Mucha tela por cortar aún y, sobre todo, muchas cartas por descubrir. Apuesto porque muchas nos sorprenderán. Espero que para bien...