Si retrocedemos al mes de agosto pasado, todos recordaremos la ilusión que generaba la serie que estaba preparando el Atlético de Madrid. Un guion ambicioso, reforzado por el fichaje de Julián, indiscutible actor principal. También de jugadores de renombre como Gallagher, Le Normand o Sorloth, que en principio encajaban a la perfección en una llamativa lista de actores secundarios.
¿Giuliano? Reconocido por el propio director, su papel iba a ser el de mero figurante. Tal vez, con trabajo y paciencia, aspiraba a un par de frases por capítulo semanal.
Los primeros capítulos comenzaron con mal pie. El director no conseguía imponer su idea y los actores no lograban plasmarla con naturalidad. El tiempo apremiaba y la serie seguía sin mejorar. Finalmente, el director apostó por cortar de raíz el problema: cambio de guion. Y un guion modificado provoca alteraciones en ciertos papeles. Otra cosa no, pero Giuliano Simeone, aquel actor con un papel de figurante, desbordaba ilusión en todo lo que hacía. Quizás ese ímpetu era lo que necesitaban.
Giuliano arrasó desde el primer momento. Tal fue su aportación, que llegó a compartir escenas con Julián, el indiscutible actor principal.
Llegó su momento y lo aprovechó. Arrasó desde el primer momento. Tal fue su aportación que, en muchos pasajes, tuvo que compartir escenas con Julián, el indiscutible actor principal. No tenía la formación para ese papel, pero el equipo necesitaba apoyarse en su espalda para seguir adelante.
La serie cambió por completo. Ilusionaba a la audiencia y pasó a tener un mensaje agresivo, impetuoso, juvenil y moderno… Giuliano fue uno de los mayores responsables de que todo llegase exitosamente al momento decisivo -a los últimos capítulos de la temporada-. Pero, al llegar a ese momento decisivo, algo se quedó corto. Todos vimos que aquel actor figurante, que se vio obligado a ser actor principal, quizás no estaba todavía preparado para ello. Sin embargo, de cara a la siguiente temporada, confirmó que podría convertirse en el mejor de los actores secundarios. Y en esas está el equipo de rodaje, porque además abandona la serie un secundario de élite como es Correa, muy diferente en características a Giuliano, pero no quedará más remedio que enmendarle algunas de las escenas que Angelito ha ejecutado tan bien durante todo este tiempo.

El fútbol de Giuliano necesita de una vía que le permita ser constantemente una sorpresa. Y no puedes ser una sorpresa si eres una de las dos únicas salidas de emergencia del equipo. El Atleti encontró en Giuliano una bebida constante en medio del desierto.
El que tenía el balón, si miraba a la izquierda, se encontraba con la nada. Pero si miraba a la derecha, se encontraba con un jugador que ansiaba ser encontrado.
De repente, los jugadores que estaban por detrás de la línea de balón sabían que tenían por delante a un atacante que no iba a parar de atacar los espacios desmarcándose constantemente. Más allá de Julián, el que tenía el balón, si miraba a la izquierda, se encontraba con la nada. Y si miraba a la derecha, se encontraba con un jugador que ansiaba ser encontrado. Lógicamente, los jugadores se vieron tentados e incluso obligados durante meses a buscar siempre a Giuliano, quien, cuando todos creían que el balón se había ido por banda, se lanzaba al suelo como si no hubiera un mañana, transformando un balón perdido en una asistencia que significaba tres puntos. Casi nada.
Pero claro, cuando lo que debería ser un gran recurso pasa a ser tu solución principal, lo que antes era una sorpresa se convierte en una costumbre. Los rivales terminaron magnificando su atención sobre ese torbellino generador que era Giuliano y flotaron sobre el lado izquierdo del Atleti. En términos baloncestísticos y salvando las distancias: no voy a dejar que Stephen Curry tire el triple, pero a Draymond Green sí.

Por suerte, el Atleti ha pasado de atacar con el ojo izquierdo vendado a comprarse una de las mejores lentillas (Ruggeri y, sobre todo, Baena) que había en el mercado. Además, le quiere poner la guinda comprándose unas gafas de sol de la marca Ademola o Almada, que lo están petando en el mercado. Abusar tanto del ojo derecho hizo que este acabara desaprovechado por el exceso de inutilidad del resto. No debería volver a ocurrir.
Por si esto fuera poco, se ha seguido ampliando el reparto. Johnny Cardoso llega como actor secundario para, entre otras cosas, promover a Barrios, quien ya había completado su formación y ansiaba que lo colocaran en ese lugar que le permitiera aspirar a destacar entre los actores principales.
El Atleti de Julián y Giuliano pasa a ser el Atleti de Julián y Baena. E incluso de Barrios. Esto será la mayor de las suertes para Giuliano Simeone. Los rivales van a tener que tapar demasiados agujeros y, constantemente, se van a olvidar del huracán argentino que viene por el otro lado. Apunten: Giuliano Simeone, premio al mejor actor secundario de la próxima temporada 25-26.
Comentarios
14/7/25, 7:17
Si se le enseña bien puede ser titular indiscutible.
13/7/25, 21:45
Giuliano es muy explosivo y podría funcionar muy bien de revulsivo, pero para eso el atleti tendría que tener un titular en esa banda