El pasado veintitrés de julio, el Atlético de Madrid volvía a sorprender a todo el mundo cerrando el fichaje de Marc Pubill. Ay, querido mes de julio, qué listón tan alto le dejaste al mes de agosto.

Volviendo al caso de Marc, el lateral derecho catalán fue firmado en una operación relámpago, tras caerse —o al menos eso pareció— el fichaje de Areso, que acabó yendo al Athletic.

En aquel momento, todos intuimos que se trataba de una operación con un hilo conductor hacia la presumible salida de Nahuel Molina. Pero la pretemporada fue cambiando pareceres: la marcha de Nahuel se fue diluyendo hasta convertirse en una posibilidad remota... Y la situación de Giménez —que ni estaba, ni está, ni se le espera— “obligó” a Simeone a probar a Pubill como defensa central interior en un 1-5-3-2, e incluso, en algunos tramos del juego, como central derecho clásico en un 1-4-4-2.

Lejos de acusar el hecho de examinarse fuera de su “pupitre” habitual, Pubill fue uno de los jugadores más destacados, tanto en la derrota ante el Porto como en la victoria frente al Newcastle.

Salida de balón óptima, capacidad para hacer daño dividiendo con la conducción, personalidad y condiciones para defender hacia adelante y además, eficaz en la defensa del área ante centros laterales, tanto por físico —coordinación y fuerza— como por puro tamaño.

Acabada la pretemporada, surgían varias preguntas: ¿Había jugado de central solo por una cuestión de reparto de minutos ante la baja de Giménez? ¿O sus condiciones habían convencido a Simeone para 'reconvertirlo' a defensa central? Y en cuanto al lateral /carrilero derecho: ¿Estaría ya por delante de Nahuel Molina, al que claramente superó en sensaciones durante la pretemporada?

Tras dos jornadas ligueras, solo una de esas preguntas ha recibido respuesta: al menos por ahora, parece que fue simplemente un reparto de minutos, porque Simeone no ha contado con él... Pese a que el césped podría haberlo pedido en ambos partidos.

Contra el Espanyol, durante un buen tramo del segundo tiempo, habría sido entendible que Simeone diera entrada a Pubill para defender con tres centrales a sus dos delanteros —Kike García y Roberto—. Incluso podría haber sustituido directamente a Llorente, que firmó uno de sus peores partidos en años.

Contra el Elche, el hándicap que supuso Le Normand —tanto en fase defensiva como ofensiva— fue tal, que habría sido una decisión valiente y coherente darle entrada como central. Además, cabe destacar que Nahuel acabó entrando por Llorente para disputar los últimos quince minutos.

A falta de cinco días para el cierre del mercado, y con la continuidad de Nahuel Molina prácticamente asegurada, surge la pregunta definitiva sobre el ex jugador del Almería: ¿Cuándo va a tener su oportunidad y cómo —en qué posición o rol— la va a tener?

Creo que es evidente que Pubill es una apuesta que, con una mínima continuidad en los planes de Simeone, podría:

  1. Mejorar el rendimiento actual de Nahuel.
  2. Hacer viable la opción de adelantar la posición de Llorente.
  3. Justificar un esquema con tres centrales, aprovechando el poderío físico y ofensivo de los carriles exteriores —el propio Pubill y Hancko—.
  4. E incluso, si Le Normand sigue siendo una desventaja competitiva, apostar por Marc como central clásico: no habría nada que perder y sí mucho que ganar.

"Así que, querido Diego Pablo Simeone... ¿para cuándo —y para cómo— Marc Pubill?"