Empecemos con advertencia: los rivales fueron Estonia e Israel, en compromisos clave para que la azzurra se acerque al objetivo de certificar su clasificación a un Mundial ocho años después, pero están claramente un escalón por debajo. Italia llegaba con dudas tras perder ante Noruega y vencer a Moldavia, en medio de la incertidumbre de un nuevo seleccionador, Gattuso, y con la presión de sumar dos victorias obligatorias que dieran algo de tranquilidad de cara a los decisivos compromisos de octubre y noviembre. Y ahí estuvo Giacomo Raspadori.

En ese contexto, uno de los jugadores más destacados del combinado transalpino fue Raspadori. Nuestro Jack. Con apenas 34 minutos entre ambos partidos, participó en cuatro goles: dos tantos y dos asistencias. Un gol generado cada ocho minutos, casi nada. Contra Estonia entró en el minuto 67 y, apenas dos minutos después, asistió a Retegui. Otros dos minutos más tarde, él mismo anotó con un cabezazo picado. Para coronar su actuación, en el 92´ colgó un centro preciso que Bastoni convirtió en el 5-0. En solo 23 minutos: un gol y dos asistencias. Frente a Israel volvió a dejar huella. Saltó al campo en el 79´ y, fiel a su estilo, dos minutos después ya había marcado.

Un gol generado en este parón cada 8' en campo

Desde su debut con la absoluta el 4 de junio de 2021, Raspadori ya suma 11 goles, más que ningún otro jugador italiano en ese periodo. Una auténtica bendición para Gattuso —y para cualquier entrenador— contar con un suplente capaz de ofrecer tal impacto inmediato.

Su rol en el Atleti

Lo más interesante de su actuación con Italia es la posición en la que brilló: como segunda punta, por detrás de Retegui, la referencia ofensiva. Desde ahí entra al área con sigilo y define con rapidez y eficacia, ya sea con control y disparo o de primeras. Ese es el Raspadori que más cómodo se siente, el que puede aportar más al colectivo.

No hay que olvidar que, con el Atleti, apenas ha disputado 46 minutos en tres partidos en contextos poco favorables. Aun así, sabemos que necesita tiempo para adaptarse a su nuevo reto. Llegados a este punto, resulta inevitable pensar que podría ser una gran opción para acompañar a Julián, o incluso a Sorloth. Una sociedad desde el banquillo entre ambos no suena nada descabellada, especialmente si recordamos que Correa, en la temporada 24/25, tuvo sus mejores minutos precisamente entrando como revulsivo junto al delantero noruego.

Esta es la versión de Jack que el Atlético necesita: un jugador que transmite confianza incluso cuando no dispone de los minutos que quisiera, que aprovecha cada oportunidad con un rendimiento sobresaliente. El que desbloquea un partido atascado, el que agita cuando hace falta ritmo, el que resuelve cuando otros ya no pueden. En definitiva, alguien capaz de asumir el rol que durante años encarnó Correa.

Septiembre exigente… con la baja de Baena

Este tramo final de septiembre será tan exigente como intenso: seis partidos en apenas 18 días, es decir, un encuentro cada tres. Villarreal, Liverpool, Mallorca, Rayo Vallecano, Real Madrid y Eintracht Frankfurt.

Por eso, el parón ha llegado en un momento oportuno, tanto a nivel colectivo como individual. Raspadori regresa con confianza y con unas sensaciones inmejorables, listo para integrarse en la dinámica del equipo. Simeone necesitará a todos, más aún tras la baja de Baena por apendicitis, que abre un hueco en la parcela ofensiva.Y aquí surge la pregunta: ¿por qué no Raspadori?