Pasan los partidos, los días, las semanas... y ya hemos pasado el mes. Y el Atlético de Madrid sigue siendo la máxima definición de irregularidad. Iba a decir "una de cal y otra de arena", pero eso sería ser generoso con la situación.
Cinco partidos de Liga, seis con el de Champions: una sola victoria, tres empates, dos derrotas... y la sensación de que esto está lejos de regularse. Duro escribir esto, pero que el Atlético de Madrid prácticamente haya dejado de ser candidato a la Liga en cinco jornadas...
GRAN PRIMERA PARTE, PERO...
Apostó Simeone por un once que, como en Vitoria, devolvía a Hancko al lateral. Pero la presencia de Nico por delante hizo que tuviese un socio con el que intercambiar el "dentro y fuera". Uno siempre estaba dando la amplitud, y el que no, iba por dentro, rompiendo desde la conducción o incorporándose sin balón.

El Mallorca planteó un bloque bajo extremadamente bajo: primero en 1-5-4-1 y luego en 1-4-1-4-1 cuando entró Pablo Torre por la lesión de Kumbulla.
El Atleti tuvo un ataque posicional rico, con precisión y ritmo, doble amenaza por bandas, Barrios omnipresente en los tres carriles, Raspadori siendo un interesante nexo entre la creación de la jugada y el tercio final, asociaciones interiores constantes de calidad en espacios reducidos, pero...
LO DE JULIÁN ÁLVAREZ... Y LO DE LEO ROMÁN
A nivel de ejecución de propuesta, insistencia, reacción a la pérdida... no pudo acumular más méritos el Atlético de Madrid para adelantarse en el marcador.
Cuando no fallaba el último gesto, no transformaba Julián el penalti. Cuando parecía que iba a ser gol... aparecía Leo Román por primera vez en lo que llevamos de temporada.
Yendo a Julián Álvarez, que venía de perderse el partido en Anfield por lesión, es evidente que no estaba al cien por cien. Quizás fue evidente para todos menos para él, viendo lo mal que le sentó el cambio en el minuto 60. Siempre vas a ser mejor con Julián en el campo que sin él, pero desde el principio se apreció que estaba con dos marchas menos de las que en él son habituales.

Por H o por B, más allá de algún fogonazo puntual, Julián ha empezado mal la temporada... y el Atleti lo está pagando a niveles desorbitados.
DEL NO AL SÍ... PARA VOLVER DEFINITIVAMENTE A UN NO MUY DOLOROSO
Tras la reanudación, pese a que Leo Román volvió a impedir el gol de Julián tras una gran jugada de Giuliano, las sensaciones no fueron las mismas del primer tiempo. El ataque posicional era más rígido, perdió ritmo e imprevisibilidad, Koke fue a menos, la pérdida de la pelota empezó a ser peor y, por ende, más peligrosa a favor del Mallorca...
En el minuto 60 entraron Nahuel —adelantando Llorente su posición—, Griezmann y Sorloth por Giuliano, Raspadori y Julián. Y al poco, entró Gallagher por Barrios (tocado). Salvo el inglés —más allá del gol—, todos los cambios tuvieron un alarmante efecto negativo. Terrorífico el rato de Nahuel contra Virgil.
Se quedó con diez el Atleti tras una expulsión cuestionable de Sorloth... y Simeone tuvo una idea que estuvo cerca de ser ganadora: entró Ruggeri por Nico, y pasó a un 1-5-3-1 con Gallagher y Griezmann de interiores... y Llorente de 9. Y aunque el gol fue de Gallagher, no se entiende sin esa potencia desmedida de Llorente atacando los espacios.
Del no al sí... para el no definitivo. Un "no" al que podemos ampliar su uso: no se defendió el centro de Virgil, Oblak —finjan sorpresa— no estaba bien colocado, y Lenglet y Hancko —vuelvan a fingir sorpresa— no marcaron a Muriqi... porque claro, ¿para qué marcar fuerte a uno de los mejores rematadores aéreos de la Liga?
LAMENTABLE IMAGEN FINAL
Doce minutos —descuento incluido— desde el gol del Mallorca hasta el pitido final... Doce minutos que dejan unas sensaciones durísimas para el aficionado rojiblanco. Todo un Atlético de Madrid no puede ridiculizarse a sí mismo de esa manera, dando por bueno el punto de una forma tan evidentísima.
Perdiendo tiempo, sin ningún jugador intentando sumar un pase para intentar hacer daño en transición, sin apretar la posesión del Mallorca ni tan siquiera cuando reiniciaban... Excesivo respeto a un rival que venía en horas bajísimas... y poco respeto a sí mismo, al equipo que debe ser.
Decíamos tras el partido de Anfield que el Atleti no se jugaba menos en imagen que en puntos. En este final de partido volvió a pasar algo similar… y esta vez perdió dos puntos —no ganó uno—… y perdió muchísimo en imagen.
https://www.youtube.com/embed/7Ilcbslm_MU
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