El enésimo varapalo de la temporada para el Atlético de Madrid exigió a Diego Pablo Simeone hacer una nueva radiografía de los problemas que han llevado al equipo a firmar el peor arranque de curso liguero (seis puntos de los primeros 15 posibles) desde la campaña 2009/10 con Abel Resino en el banquillo. “Estamos en el camino, esperando que la eficacia y la contundencia nos acerquen más a los resultados que no estamos teniendo", examinó el ‘Cholo’ tras los dos puntos que se dejaron en Son Moix (1-1 contra el Mallorca) después de tomar ventaja en el marcador por quinto partido, al mismo tiempo que hacía un ejercicio de puro estoicismo pidiendo paciencia a la espera de sumar a los Álex Baena, Johnny Cardoso o Thiago Almada a la dinámica de grupo.

El Atleti necesita una media de diez remates totales para hacer un gol esta temporada en LaLiga

Ha pasado apenas un mes de competición desde la inauguración del nuevo curso liguero y la posibilidad de competir por el liderato es ya una quimera, escapándose el Real Madrid a nueve puntos y el Barcelona a siete. Una única victoria en los cinco primeros partidos pone contra las cuerdas a Diego Pablo Simeone, artífice de un equipo que está desarrollando su mejor propuesta con balón desde su llegada al banquillo (más control, más posesión y mayor cantidad de número de pases por partido) y que al mismo tiempo está derrapando por su escaso acierto goleador frente a la portería rival.


Muchos remates, pocos goles

La fría realidad de los números, en muchas ocasiones esclarecedores para encontrar respuestas a las sensaciones, establecen que el Atlético de Madrid necesita una media de diez remates totales para hacer un gol. Si lo reducimos al acierto entre los tres palos, los colchoneros aciertan con el fondo de las mallas una vez cada cuatro disparos a portería que realizan. En el cálculo general, los de Simeone han convertido solamente seis goles para una producción de 63 remates totales, una falta de acierto que no ha facilitado cerrar partidos abiertos y que ha costado puntos en Cornellá ante el Espanyol, frente al Elche en el Metropolitano, contra el Deportivo Alavés en Mendizorroza y ante el Mallorca en Son Moix.

La falta de contundencia en la portería rival esta temporada ha llevado al cuadro rojiblanco a tener el porcentaje más bajo de efectividad de remates en toda la era de Diego Pablo Simeone en el banquillo (9’5%), empeorando incluso el 9'65% de la 2011/12 (30 goles con 311 remates totales) y muy lejos del 15'33% de 2014/15 o el 15'31% de 2013/14 que significó el primer título de LaLiga en los últimos 18 años. De hecho, el diferencial entre los goles esperados (7'17) con los goles marcados (6) es de -1.17, lo que ejemplifica que han anotado menos de lo que las probabilidades predecían, siendo el octavo peor registro de los 20 equipos que componen el campeonato nacional español.

El viento no sopla a favor para los colchoneros, que tienen tan solo un 33% de conversión de ocasiones claras, lo que le distingue como el quinto peor registro del presente curso liguero. Nunca en la era Simeone había bajado del 40%, siendo la campaña 2013/14 el porcentaje de conversión más bajo hasta entonces.