Todos tenemos integrado en nuestros pensamientos futbolísticos el término “segunda unidad”. Hemos oído en un sinfín de ocasiones a Simeone hablar de que, en cuanto a los minutos, es más importante la calidad que la cantidad.
Este verano abandonó el equipo quien fuera actor principal de esta película durante muchas temporadas. Un actor que, desde lo secundario, acababa teniendo un papel totalmente protagonista. Ay, Angelito... Pero es que, además, no se intuye que el Óscar de la temporada 24-25 al mejor actor secundario —hola, Sorloth— vaya a repetir premio.
La temporada pasada, a estas alturas, el Atlético de Madrid llevaba en Liga siete goles generados (cinco goles y dos asistencias), que se tradujeron en cinco puntos ganados desde el banquillo. En esta temporada, hasta ahora, los revulsivos han hecho solo dos goles (Gallagher y Griezmann) y dado dos asistencias (Giuliano y Álex Baena).
Cierto es que la suerte no está siendo precisamente una aliada hasta el momento, porque las continuas lesiones han impedido a Simeone disponer constantemente de jugadores importantes, como Johnny, Almada y Álex Baena. Ahora que —toquemos madera— parece que todos los jugadores estarán disponibles para el próximo partido contra Osasuna, vamos a analizar el posible once y, por ende, a quienes deberían ser opciones diferenciales desde ese rol de revulsivo tan importante para Simeone… y que tan poco nos está dando en estos primeros dos meses de competición.

UNO DE ENTRE ALMADA, NICO GONZÁLEZ Y GIULIANO
Siguiendo lo que ha buscado Simeone en estas últimas semanas, parece que uno entre Giuliano, Almada y Nico González podría quedarse fuera del teórico “once tipo”. Sorprende decir esto incluyendo a Thiago Almada, que en las tres jornadas iniciales —se lesionó con Argentina tras el partido de Vitoria— fue, seguramente, el único punto de luz al que aferrarse en medio de tanta oscuridad. Pero el equipo ha mejorado —muchísimo— en lo futbolístico, gracias en gran parte a las posibilidades que ha ofrecido la llegada de Nico González.
Aun así, es cierto que las aptitudes físicas y enérgicas de Nico podrían encajar mejor con el rol de revulsivo que las características de Almada. Hablando de aptitudes para ese papel, posiblemente Giuliano sea quien más reúne, lo que, en ese hipotético caso de que él fuese quién pasase a ser revulsivo, podría suponer que Nico jugase por la derecha. No obstante, Giuliano tiene tan interiorizado ser atacante alto desde la amplitud en ataque y cerrar como carrilero derecho en fase defensiva (1-5-3-2) que, si tuviera que apostar, diría que va a ser el más titular de este trío. En cualquier caso, hay que decirlo: bendito problema.
KOKE Y GRIEZMANN Y SUS SUPUESTOS NUEVOS ROLES
Todo hacía indicar que la continuidad de Koke y Griezmann iba ligada a asumir nuevos roles como suplentes que, de salir bien, podrían ser un lujo para el equipo. Pero, hasta el momento, las lesiones de jugadores como Johnny o Baena, y el bajo rendimiento de otros como Gallagher o Sorloth, han provocado que ambos estén siendo titulares habituales.
Y aunque el rendimiento de Griezmann esté siendo bueno y el de Koke sublime, a medio plazo quizás lo ideal sería que todo se estabilizara y ambos pudieran intentar ser diferenciales desde ese rol de revulsivos.
SØRLOTH & GALLAGHER, PENÚLTIMA LLAMADA
Como hemos mencionado durante el artículo, Sorloth fue el número uno de los revulsivos la temporada pasada. Pero, en lo que llevamos de esta, las sensaciones que transmite el noruego —sea titular o suplente— son preocupantes. Su aporte al equipo está siendo ya no solo intrascendente, sino incluso, me atrevería a decir, evidentemente negativo (salvo en el partido contra el Madrid).
Está siendo tan dantesco que, pese al crédito ganado por su rendimiento anterior, su margen de error se ha reducido al mínimo. Penúltima bala…
El inglés ha tenido algún impacto positivo entrando como revulsivo, como en el intento fallido de ganar ante el Elche y en el partido contra el Mallorca, donde su gran conexión con Llorente —y su gol posterior— casi significan tres puntos.
Pero lo cierto es que la irregularidad sigue siendo el adjetivo más representativo de sus minutos sobre el terreno de juego. Incluso podríamos añadir la palabra “incomodidad”, que es lo que transmite cuando entra en contextos donde se ve obligado a participar en acciones de pase en campo propio.
¿QUÉ VA A SER RASPADORI?
Difícil pensar en un lugar para Raspadori ahora que vuelven Almada y Álex Baena.
El italiano estuvo espectacular contra el Eintracht… pero no jugó ni un solo minuto en el siguiente partido ante el Celta. Cierto es que su polivalencia ofensiva le puede dar un lugar, pero cuesta ponerle por delante de los titulares y de los posibles revulsivos anteriormente mencionados.
¿Y vosotros, qué opináis? ¿En qué jugador/es confiáis más para aportar desde este rol tan importante?
Comentarios
18/10/25, 14:24
Vaya por delante que no me gusta el concepto “segunda unidad”, porque unidad solo debe haber una en un equipo, pero ¿qué significa una “segunda unidad” en un equipo grande, en un equipo que aspira a títulos?¿son un conjunto de jugadores parecidos a los titulares, pero de menor nivel, o son jugadores de similar nivel que te dan posibilidades alternativas en el juego? Yo creo que debe ser la segunda opción. Sorloth es el caso más evidente. Se juega a algo distinto cuando él está en el campo, o se debería jugar a algo distinto. En ese sentido, la polivalencia de ciertos jugadores contribuye a aumentar la riqueza en el aporte de alternativas de esa “segunda unidad”. Entiendo también que no es posible tener en la plantilla dos jugadores del nivel, por ejemplo, de Oblak o de Julian, pero sí alternativas de gran nivel a su forma de jugar o a lo que ellos aportan, cuando las cosas no salgan, bien por demérito nuestro, bien por mérito del contrario. Con el portero lo que digo es menos evidente, claro. Creo también que Simeone piensa de esta manera, por eso el juego de sus equipos es tan rico en matices, sus sistemas son tan variados y… en ocasiones vuelve locos a los jugadores.