En el momento en que se anunció el once inicial del partido ante el Arsenal en el Emirates, creo que fue inevitable sentir cierta decepción al ver a Almada y Baena como suplentes. La idea de que uno de los dos lo fuese se podría hasta entender, por el tipo de partido y por las circunstancias previas de ambos —lesiones recientes—.

De los puestos “en competición”, Simeone apostó por Giuliano, Nico González y Sorloth. E incluso en la segunda parte, Gallagher entró antes que Almada. ¿Qué nos parece esta decisión? Vamos por partes.

GIULIANO Y NICO GONZÁLEZ: ¿JUNTOS O SEPARADOS?

Nadie puede negar el impacto muy positivo que ha tenido Nico González. Su llegada, que coincidió en el tiempo con las lesiones de Almada y Baena, le permitió al equipo acortar procesos, ser más competitivo por sí mismo, tener más amenaza de gol y mayor flexibilidad para cambiar de sistema táctico según la fase del partido.

Giuliano Simeone, que hasta ahora en esta temporada ha ido de menos a más, es clave por su compromiso —e inteligencia— defensiva, pero también por su perfil ofensivo, ya que es el jugador más autosuficiente del equipo en términos de atacar los espacios y generar peligro tras aprovecharlos.

Una de las cosas en las que necesita mejorar el equipo es en encontrar revulsivos que modifiquen los partidos para bien con regularidad. Giuliano y Nico fueron suplentes contra el Rayo, siendo claves cuando salieron para acabar ganando el partido. Y recientemente, Giuliano, en la victoria ante Osasuna, fue el mejor sobre el césped cuando Simeone le dio entrada.

Este Atleti, que ya ha demostrado ser mejor equipo cuanto más —y mejor— balón tenga, puede permitirse guardarse “carrocería” para las segundas partes, pero no puede permitirse ir sin “pinceles” —Baena y Almada—.

GALLAGHER Y SORLOTH: ¿COMPENSA INVERTIR EN MANTENER EL SUELO A COSTA DE ACOTAR EL TECHO?

Consta que Sorloth, en nuestra opinión, hizo bien las cosas por las que Simeone apostó por él contra el Arsenal: fue clave en las acciones a balón parado defensivas y, en ataque, permitió a Julián no ser referenciado por dos centrales de absoluta élite, a los cuales el noruego, en más de una ocasión, incomodó de una manera que nos sorprendió por no ser lo habitual. Y consta también que se puede entender que las supuestas aptitudes físicas de Gallagher pudieran tener cabida en un partido con ritmos UCL como el del duelo ante el Arsenal.

Pero… ¿compensa?

Aquí hay dos opciones: prepararte para encajar mejor los golpes —donde entonces puede tener sentido apostar por lo que crees que pueden dar Gallagher y/o Sorloth—. Pero también está la otra opción: intentar adelantarte al golpe o, en caso de recibirlo, devolverlo.

Y aquí encajan Almada y Álex Baena, que son los jugadores que deben confirmar esa reserva del “nuevo Atleti” en compra definitiva. Añado otra pregunta: ¿Qué es mejor, que Julián se “busque la vida” o que tenga a su alrededor gente que se la dé? Piénsenlo.

EN EL CASINO ES TODO AL ROJO; EN EL ATLETI, QUE SEA TODO A BAENA Y ALMADA

Hay que asumir que, si se llega al éxito esta temporada, será con Almada y Baena. Y entender qué se quiere decir con esto: sabemos que están, pero no nos vale la manera en que se les permitió estar contra el Arsenal.

Hay que redoblar la apuesta, creer al máximo en un nuevo Atleti que, con los riesgos implícitos en la propuesta, ya ha demostrado lo que puede ser cuando va totalmente decidido a ser un equipo claramente propositivo y proactivo. Ha habido partidos geniales hasta el momento, como las victorias ante Madrid y Eintracht, o incluso tramos claramente meritorios en Anfield. Pero quizá mi Atleti favorito de lo que llevamos de temporada sea el de la primera jornada en Cornellà, hasta que salieron del campo Almada y Baena.

Es el momento de entregar las llaves de la casa de manera definitiva a Julián, pero hay que llevárselas. ¿Hay alguien mejor que Almada y Álex Baena para entregárselas?