Afrontaba el filial rojiblanco su tercer partido en siete días. Tras «compensar» la derrota en Algeciras con una meritoria victoria entre semana ante el Marbella, el partido ante el filial sevillista era clave para mantener el liderato antes de la visita al Sabadell.

Se puede decir que, tras dos partidos con alguna rotación puntual, Fernando Torres recuperó su actual once tipo. Miguel Cubo, aunque ayer quizá tuvo su partido con menor impacto desde que está siendo asiduo, parece estar, en estos momentos, por delante de Sits y Omar Janneh. La autoridad con la que suele dominar el filial madrileño los partidos ya es habitual, pero no debe dejar de remarcarse como algo meritorio y muy positivo. El Atlético Madrileño conseguía plantarse en campo contrario con una muy buena salida de Dani Martínez, buenas asociaciones interiores entre Bellotti y Rayane, siendo difícil de defender en sectores exteriores con la doble amenaza y el intercambio de posiciones entre lateral y extremo… Todo estaba funcionando bien, pero el Sevilla conseguía defender bien el último gesto de los rojiblancos.

Y, de repente… Martín Bellotti. El mediocentro argentino, que partido tras partido exhibe una omnipresencia en cualquier fase del juego digna de uno de los jugadores más completos de la categoría, marcó un golazo tremendo: fantástico control orientado para perfilarse y girar, y un golpeo espectacular a la escuadra del portero sevillista.

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Como es norma habitual desde el comienzo de la temporada, el gol a favor no modificó el «cómo» quiere jugar este equipo. Está siendo muy firme Torres en que el equipo mantenga su inconfundible estilo propositivo y su atrevida presión alta, tanto directa como la contrapresión tras la pérdida. Arnau e Iker Luque, aunque bien es cierto que nos tienen muy mal acostumbrados, están pasando por unos partidos en los que su impacto es menor de lo que venía siendo —y volverá a ser enseguida—. Fueron Rayane, Bellotti y las apariciones constantes de Julio y Boñar, eligiendo a la perfección cuándo aparecer para hacer daño desde el tener a favor el factor sorpresa, los que más incisivos estuvieron de cara a la búsqueda de ese 2-0 que, pese al evidente dominio, no llegó.

Y aquí volvemos a esa fidelidad al estilo de la que hablábamos, una fidelidad que va implícita a ciertos riesgos que el cuerpo técnico ha decidido firmar. El Atlético Madrileño siguió jugando igual en unos minutos finales en los que otro equipo podría haber optado por resistir en bloque bajo. Encontró el Sevilla Atlético alguna transición peligrosa, en especial un rebote favorable tras un «tackle» defendiendo hacia adelante de Dani Martínez, que desembocó en un mano a mano de Isra Domínguez con Esquivel que acabó estrellándose en el palo.

Hablábamos al principio del artículo de lo importante que era sumar los tres puntos ante el filial sevillista, para sumarlos a los conseguidos ante el Marbella y así haber reaccionado de manera excelente a la derrota en Algeciras. Dicho y hecho. Pero es que, tras las dos anteriores derrotas, en los campos de Cartagena y Hércules, el equipo hizo un 13/15 de puntos en ambas ocasiones. Le preguntábamos a Torres por esta gran reacción del equipo tras las veces que ha perdido, y Fernando lo remarca como un aspecto tremendamente positivo. Pero hay más datos: novena portería a cero de la temporada, mejor visitante de la competición, invictos como locales —cinco victorias y tres empates—, equipo más goleador del grupo —y segundo menos goleado—, cuatro puntos de distancia respecto al segundo clasificado, diez puntos por encima de la zona que te sacaría de los playoffs, liderato garantizado hasta 2026 pase lo que pase en el último partido de este 2025 ante el Sabadell…

E-QUI-PA-ZO.

LOS TRES MEJORES

1 punto – Dani Martínez

2 puntos – Julio Díaz

3 puntos – Martín Bellotti