Llegaba el Atlético Madrileño a la Nova Creu Alta dispuesto a dar un golpe mayúsculo encima de la mesa. Evidentemente, no era tarea fácil, dado el gran equipo que había enfrente. Pero es una ambición que, clasificación mediante, podía permitirse el filial.

Apostó Fernando Torres por lo que podríamos decir que es su XI tipo, con la única ausencia de Puric, citado con el primer equipo. Desde las primeras acciones del partido se reflejó que iba a ser un choque tremendamente intenso y competido. Si el Atlético Madrileño aspiraba a ese golpe del que hablábamos, el Sabadell jugó una auténtica final, demostrando que la posición actual del Atlético Madrileño es su objetivo real y, visto su nivel, totalmente alcanzable. Ambos equipos fueron fieles a sus estilos, diferentes pero evidentemente ofensivos. La propuesta de Torres no engaña porque está siendo fiel a ella partido tras partido; es innegociable defender hacia adelante, aunque ello lleve implícitos unos riesgos que generalmente suelen evitarse… pero que el Sabadell supo castigar frecuentemente.

Aun siendo cierto que Cubo tuvo una gran ocasión para hacer el 0-1, fue el conjunto catalán quien, durante gran parte de la primera mitad, dio sensación de estar a punto de adelantarse en el marcador… hasta que lo consiguió: Coscia resolvió de manera brillante una acción que tenía su origen en una muy mala coordinación de la línea defensiva rojiblanca al ir a tirar el fuera de juego.

https://x.com/Primera_RFEF/status/2002482189217509748?s=20

Mejoró el Atlético Madrileño en los últimos instantes del primer tiempo, pero fue tras la reanudación cuando fue decantando el partido a su favor. Aproximadamente del minuto 55 al 75, los de Torres encadenaron jugadas ofensivas de bastante nivel y peligro, originadas en gran parte desde la derecha mediante la insistencia de Iker Luque, pero que no consiguió aprovechar el filial rojiblanco, especialmente Rayane y Cubo tuvieron varias ocasiones claras de gol. Siendo cierto que ambos no estuvieron lucidos en la definición, hay que destacar lo bien que se entendieron en ese tramo del segundo tiempo. Se puede decir que el Atleti estaba siendo merecedor del empate en ese momento, pero en el fútbol los merecimientos a veces no tienen premio, mientras que los errores claros sí tienen castigo: Iker Luque y Julio no estuvieron activos en un saque de esquina que podríamos definir como defectuosamente sacado al primer palo… y que acabó convirtiéndose en gol olímpico.

No se movió más el marcador y al Atlético Madrileño le toca afrontar su cuarta derrota de la temporada. Ojalá la reacción sea como en las anteriores, algo que Torres nos valoró muy positivamente tras preguntarle sobre ello.

Las derrotas siempre son duras…, pero son más llevaderas si han sido ante un gran equipo, si has sido fiel a tu estilo… y si, que se me entienda, te la puedes permitir. El filial cierra el año como líder, y eso no se lo puede quitar nadie en estos momentos. Felices fiestas… y nos vemos el 3 de enero a las 16:00 h en la Ciudad Deportiva de Alcalá de Henares.