Solo 87 horas después de empatar en Estambul frente al Galatasaray, el Atlético de Madrid vuelve a cambiar las luces de la Champions por la exigencia que LaLiga requiere en términos de regularidad. La primera vuelta del calendario se cerró muy lejos del liderato (a once puntos), con el Villarreal tomando distancia en la carrera por la tercera plaza (a tres puntos con un partido más) y con el Espanyol acechando por detrás (cuatro puntos de ventaja en la persecución). Los resultados de la última jornada fueron propicios tras el triunfo con lo mínimo ante el Deportivo Alavés, igualando la puntuación del conjunto de Castellón después de perder en La Cartuja ante el Betis y alejándose del cuadro de Cornellá tras caer en el derbi catalán contra el Girona. El líder queda, ahora, a tan solo ocho puntos.

Este tijeretazo nada más levantar el telón de la segunda vuelta en cualquier otro momento de la temporada sería un estímulo suficiente para volver a encender la llama de la ilusión en el campeonato doméstico. Y aunque el equipo está metido de lleno en la pelea por clasificar directamente a octavos de final en Europa y a tan solo 90 minutos de jugar unas semifinales de Copa del Rey por tercera edición consecutiva, los colchoneros afrontan el 2026 con más dudas que certezas, con más obstáculos que cimientos sobre los que construir. Abierto el mercado de invierno, la dirección deportiva ha aligerado la plantilla con las salidas de Carlos Martín, de Javi Galán, de Giacomo Raspadori y de Conor Gallagher, dejando en 20 las fichas disponibles del primer equipo para que Diego Pablo Simeone vaya a la guerra por los títulos con cucharas de plástico.

"Hoy no están y no hay ninguno todavía. Estamos esperando a que esto avance y lleguen las necesidades de las que hemos hablado", puntualizó con cierta resignación el 'Cholo' hace unos días, pidiendo “calidad” por encima de “cantidad”. De las 21 incorporaciones realizadas desde el verano 2024, nueve de ellas ya están fuera de la plantilla. Y tan solo tres – Julián Alvarez, Marc Pubill y Dávid Hancko, a falta de divisar el rol que pueden tomar jugadores como Álex Baena, Johnny Cardoso o Alexander Sorloth – tienen asegurado el sitio en el once titular bajo cualquier circunstancia. Como en la campaña 2024/25, el Atleti ha llegado al tramo decisivo del curso vivito y coleando en competiciones en las que opta a tocar metal. La temporada pasada se tomó la decisión de no reforzar el equipo en invierno y se terminó pagando en marzo tanto en LaLiga con el desmoronamiento en el Coliseum como en Champions League con el derbi frente al Real Madrid.

El Atleti no ha ocupado ninguna de las tres primeras posiciones de la clasificación esta temporada

Tan cierto es que los recortes han entrado en la plantilla, escenario poco esperable hace meses con los movimientos del aterrizaje de Apollo y la decisión de incorporar a Mateu Alemany en la dirección deportiva para profesionalizar las incursiones en los mercados de fichajes tras una ventana donde Carlos Bucero ha quedado profundamente señalado, como que el equipo no ofrece nada sobre el campo a lo que agarrarse. El triunfo ante el Deportivo Alavés en el Metropolitano fue el enésimo ejercicio de conformismo de la temporada, dejando patente la falta de automatismos claros en ataque que condiciona la contundencia en el área rival. En los cuatro partidos del año 2026 ha generado un total de 85 remates para facturar únicamente cinco goles. Llega con asiduidad, pero no concreta.

Aún con todo, ganar al Mallorca garantizaría el asalto a la tercera posición de LaLiga… siempre y cuando el Villarreal no gane su partido esta jornada. El Real Madrid visita La Cerámica para calibrar el momento del ‘submarino amarillo’, que ha perdido en dos de las cuatro últimas jornadas (0-2 contra el Barcelona y 2-0 contra el Real Betis), las mismas derrotas que en las 15 primeras jornadas. En ese sentido, los colchoneros aspirarán a una tercera posición en la que no se ha instalado a lo largo de todo el curso liguero, siendo la cuarta plaza su tope. No ha ocupado el top-3 de LaLiga en ninguna de las 20 jornadas disputadas.

Muriqi, al rescate

El triunfo ante el Athletic Club en Son Moix durante la última jornada ha servido al Mallorca para poner fin a una racha de tres jornadas sin ganar en LaLiga, escapando de las posiciones de descenso y partiendo con ventaja con respecto a Valencia y Alavés en una batalla por la permanencia que se promete larga y duradera. “Es de esas victorias que pueden marcar un punto de inflexión”, se sinceró Jagoba Arrasate tras cosechar los tres puntos, confiando en que suponga una base firme sobre la que construir. Y es que la regularidad ha sido uno de los principales déficits del conjunto balear esta temporada, con claros y oscuros muy marcados: solo ha perdido dos de sus diez partidos como local este curso al mismo tiempo que se distingue como el cuarto peor visitante de LaLiga con 5 puntos de 30 posibles (1V 2E 7D).

El Mallorca es el cuarto peor visitante de LaLiga con cinco puntos de 30 posibles

Los brotes verdes de los baleares se deben, en buena medida, al olfato de Vedat Muriqi, autor de 14 de los 24 tantos del equipo en el curso liguero. Así las cosas, ha contribuido con sus dianas al 58'3% sobre el volumen total, el mejor registro de LaLiga (44'2% de Kylian Mbappé) y de las cinco principales ligas europeas (45'7% de Igor Thiago con el Brentford en Premier League). Al kosovar, además, le mueve la historia. Con los cantos de sirena llegando desde Turquía por parte del Fenerbahce, el 'pirata' dejó en las manos de Ortells un futuro ("si ven que el club se puede salvar con el dinero que saque por venderme, no puedo decir nada") que quiere dejar ligado con la entidad mallorquinista. Lleva 48 tantos en LaLiga como bermellón y está a solo seis de Samuel Eto'o para igualarle como máximo goleador en Primera División.