Ayer el Atlético de Madrid jugaba dos partidos. Y el que menos importaba era el que era arbitrado: había un balón por el que competían dos equipos y ambos trataban de hacer goles en la portería del otro. Ese partido no siempre se gana, pero nadie juega el que se jugó después como lo hace el Atlético de Madrid. Creo que es de justicia reconocer que, igual que en otras áreas hay evidentes márgenes de mejora, aquí hay que dar gracias al club por despedir a las leyendas de la manera más puramente Atleti que existe. Gracias, Antoine. Merci, leyenda.
Fue muy emocionante ver que, tras ese primer partido, ni un solo espectador se movió de su asiento. Fue tremendamente emotivo ver llorar a tanta gente de emoción, pero sobre todo a los niños, porque los niños son sagrados y estos dictaron sentencia sobre la absoluta leyenda histórica que es Antoine Griezmann. La nueva generación entiende qué es el Atlético de Madrid. Y no hay mejor noticia que esta.
Simeone incluía cuatro novedades en el once respecto al que inició y ganó en El Sadar: Oblak, Le Normand, Giuliano y Álex Baena sustituían a Musso, Llorente —sancionado—, Mendoza —lesionado— y Almada. Enfrente, un Girona que se ha visto sumergido, sin esperárselo, en el huracán del descenso. El Atleti, conocedor de los riesgos que asume el Girona en salida de balón, intentó ser fuerte en la presión, aunque ello conllevó ciertos desajustes que incluso acabaron en varias ocasiones del Girona, generalmente bien detenidas por Jan Oblak, el cual tuvo uno de sus mejores días del curso. Ajustó el técnico argentino con un 1-5-3-2 que, más allá de errar en exceso en la toma de decisiones, mejoró a Baena. Y también Vargas se vio más cómodo de interior que en el doble pivote.
Pero, por encima de todo, el partido volvió a evidenciar que Lookman necesita ya no pisar, sino estar continuamente en zonas interiores. Lo hemos repetido varias veces, pero su interpretación del espacio y del tiempo, el buen uso de su físico para retener el balón y dar pie al equipo a salir, su manera de combinar y su gran olfato goleador son habilidades que brillan más por dentro que por fuera. Bonito ver que, en un día donde todos, incluidos sus compañeros, estaban pendientes de su posible gol, Griezmann asistiese en el único tanto del partido. Así de bueno ha sido, es y siempre será Antoine.
Si la primera parte no fue excesivamente brillante, la segunda fue similar. El Atleti no estuvo especialmente lúcido con balón, y los cambios no mejoraron este escenario, más allá de que Almada entró con mejores intenciones que otros días. El que sí estuvo brillante fue Ounahi. El jugador marroquí del Girona hizo uno de los mejores partidos a nivel individual de un visitante que se ha visto en Liga en el Metropolitano. A días de entrar de lleno en el mercado de fichajes, seguro que ha avanzado puestos en el ranking de más de uno.
Hemos destacado el partido de Oblak y, además de renombrar el muy buen encuentro que hicieron Hancko y, como siempre, Marc Pubill —que acabó de carrilero—, es obligatorio hablar de Le Normand, que estuvo fantástico en todas sus acciones defensivas. Ha tenido momentos muy bajos esta temporada, pero los últimos meses del central internacional están siendo bastante óptimos y hay que reconocérselo.
El Atleti acabó resistiendo las acometidas de un Girona que terminó con Gazzaniga en el área de Jan Oblak, y consigue llegar a la última jornada contra el Villarreal dependiendo de sí mismo para ser tercero, porque le vale un empate tras la derrota del conjunto de Marcelino en Vallecas.
Y, si me permitís, quería acabar con una reflexión final: ojalá el emotivo perdón de Griezmann en su despedida sea el último que tenga que hacer. No aspiréis a una vida sin equivocaciones, porque es muy difícil no errar. Pero sí os recomiendo aspirar a luchar por revertir un error como lo ha hecho Antoine Griezmann.
Una de las cosas que más nos llenan de sentir el Atleti como lo sentimos es cuánto podemos extrapolarlo a nuestra vida diaria. Y ayer, para los que todavía tenían dudas, el Metropolitano dictó sentencia: Griezmann es Atlético de Madrid. Y lo será para toda la vida.Ayer el Atlético de Madrid jugaba dos partidos. Y el que menos importaba era el que era arbitrado: había un balón por el que competían dos equipos y ambos trataban de hacer goles en la portería del otro. Ese partido no siempre se gana, pero nadie juega el que se jugó después como lo hace el Atlético de Madrid. Creo que es de justicia reconocer que, igual que en otras áreas hay evidentes márgenes de mejora, aquí hay que dar gracias al club por despedir a las leyendas de la manera más puramente Atleti que existe. Gracias, Antoine. Merci, leyenda.
Fue muy emocionante ver que, tras ese primer partido, ni un solo espectador se movió de su asiento. Fue tremendamente emotivo ver llorar a tanta gente de emoción, pero sobre todo a los niños, porque los niños son sagrados y estos dictaron sentencia sobre la absoluta leyenda histórica que es Antoine Griezmann. La nueva generación entiende qué es el Atlético de Madrid. Y no hay mejor noticia que esta.
Simeone incluía cuatro novedades en el once respecto al que inició y ganó en El Sadar: Oblak, Le Normand, Giuliano y Álex Baena sustituían a Musso, Llorente —sancionado—, Mendoza —lesionado— y Almada. Enfrente, un Girona que se ha visto sumergido, sin esperárselo, en el huracán del descenso. El Atleti, conocedor de los riesgos que asume el Girona en salida de balón, intentó ser fuerte en la presión, aunque ello conllevó ciertos desajustes que incluso acabaron en varias ocasiones del Girona, generalmente bien detenidas por Jan Oblak, el cual tuvo uno de sus mejores días del curso. Ajustó el técnico argentino con un 1-5-3-2 que, más allá de errar en exceso en la toma de decisiones, mejoró a Baena. Y también Vargas se vio más cómodo de interior que en el doble pivote.
Pero, por encima de todo, el partido volvió a evidenciar que Lookman necesita ya no pisar, sino estar continuamente en zonas interiores. Lo hemos repetido varias veces, pero su interpretación del espacio y del tiempo, el buen uso de su físico para retener el balón y dar pie al equipo a salir, su manera de combinar y su gran olfato goleador son habilidades que brillan más por dentro que por fuera. Bonito ver que, en un día donde todos, incluidos sus compañeros, estaban pendientes de su posible gol, Griezmann asistiese en el único tanto del partido. Así de bueno ha sido, es y siempre será Antoine.
Si la primera parte no fue excesivamente brillante, la segunda fue similar. El Atleti no estuvo especialmente lúcido con balón, y los cambios no mejoraron este escenario, más allá de que Almada entró con mejores intenciones que otros días. El que sí estuvo brillante fue Ounahi. El jugador marroquí del Girona hizo uno de los mejores partidos a nivel individual de un visitante que se ha visto en Liga en el Metropolitano. A días de entrar de lleno en el mercado de fichajes, seguro que ha avanzado puestos en el ranking de más de uno.
Hemos destacado el partido de Oblak y, además de renombrar el muy buen encuentro que hicieron Hancko y, como siempre, Marc Pubill —que acabó de carrilero—, es obligatorio hablar de Le Normand, que estuvo fantástico en todas sus acciones defensivas. Ha tenido momentos muy bajos esta temporada, pero los últimos meses del central internacional están siendo bastante óptimos y hay que reconocérselo.
El Atleti acabó resistiendo las acometidas de un Girona que terminó con Gazzaniga en el área de Jan Oblak, y consigue llegar a la última jornada contra el Villarreal dependiendo de sí mismo para ser tercero, porque le vale un empate tras la derrota del conjunto de Marcelino en Vallecas.
Y, si me permitís, quería acabar con una reflexión final: ojalá el emotivo perdón de Griezmann en su despedida sea el último que tenga que hacer. No aspiréis a una vida sin equivocaciones, porque es muy difícil no errar. Pero sí os recomiendo aspirar a luchar por revertir un error como lo ha hecho Antoine Griezmann.
Una de las cosas que más nos llenan de sentir el Atleti como lo sentimos es cuánto podemos extrapolarlo a nuestra vida diaria. Y ayer, para los que todavía tenían dudas, el Metropolitano dictó sentencia: Griezmann es Atlético de Madrid. Y lo será para toda la vida.
Comentarios
18/5/26, 12:09
Pedazo artículo. Me ha venido muy bien ya que el partido del arbitro me lo perdí por ir a ver al juvenil del Vical, por allí andaba Marín viendo a la Ferro. Lo dicho, excelente artículo.
18/5/26, 8:47
LEYENDA VIVA 🙌 EL MEJOR JUGADOR DEL ATLETICO DE SU HISTORIA.
18/5/26, 8:46
Amen hermano. Que artículo brillante 🌞 enhorabuena por tu temporada en cronicas post partido, eres mi referencia un periodista para mi. Felicidades del principito mikel amigo mio merci crack.