Jan Oblak vuelve a situarse en el centro del futuro del Atlético de Madrid. El esloveno tiene todavía dos años más de contrato, pero su continuidad no parece depender únicamente del club, sino también de la decisión que tome el propio guardameta tras 12 temporadas defendiendo la portería rojiblanca. Su elevada ficha aparece como el gran condicionante, aunque su peso deportivo e histórico dentro del equipo sigue siendo indiscutible.
En el entorno rojiblanco hay voces que empiezan a interpretar que la etapa de Oblak podría estar entrando en su recta final. El portero sigue siendo titular para Simeone y continúa apareciendo en los grandes partidos, pero el paso del tiempo, el coste de su nómina y la necesidad de planificar el futuro de la portería abren un escenario de reflexión. Musso, utilizado principalmente en la Copa, se ha consolidado como una alternativa fiable, aunque el Cholo ha seguido apostando por uno de sus pretorianos cuando la exigencia ha sido máxima.
La voluntad de Oblak será clave. Al esloveno le gustaría cerrar su larga y exitosa trayectoria como rojiblanco con un gran título, del mismo modo que Griezmann intentó hacerlo antes de que su salida no terminara de concretarse. Por ahora, no hay una decisión definitiva, pero el Atlético sabe que el futuro de su portería pasa por lo que decida Jan: continuar como uno de los símbolos de la era Simeone o abrir una nueva aventura tras más de una década en el club.
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