Arrancaba la segunda jornada del Mundial y Suiza se enfrentaba a Bosnia (4-1). Un partido interesante tras el decepcionante debut de ambos combinados. Manzambi volvía a ser suplente... pero jugó veinte minutos que, posiblemente, sean el inicio de una titularidad para muchos años.
Estaba siendo un partido excesivamente calmado, con ambas selecciones cómodas: Suiza teniendo el balón y Bosnia pudiendo estar relativamente segura en su evidente plan de mínimos.
Pero salió Manzambi y todo cambió. Partiendo desde la derecha, pero con absoluta libertad para ir al interior, como demostró en su primera acción: fue hacia el sector izquierdo, hizo un fantástico control orientado con el pecho, regateó a su par con un ágil engaño con el cuerpo, dividió y pasó para cargar el área. Y, una vez en ella, leyó mucho mejor que su par un mal despeje de un defensor bosnio para rematar a la perfección de volea y poner por delante a Suiza.
Ya había generado el caos, pero sus siguientes acciones seguirían siendo decisivas: encontró el espacio libre que ocupar en otra aparición interior para girar hábilmente y poner a correr a Embolo, posteriormente derribado por Muharemovic, que fue expulsado. Si en el 11 contra 11 estaba siendo difícil de detectar, la superioridad numérica hizo que su influencia se acrecentara. También estuvo en el origen del 2-0, realizando un desmarque perfecto al intervalo central-lateral izquierdo del rival; e hizo su doblete definiendo a la perfección al primer toque un buen pase atrás de Vargas, con una ejecución con el interior efectiva e inmejorable desde el punto de vista estético.

Siempre decimos que, si no le conoces, puedes creer que es un centrocampista enfocado a lo físico. Pero basta con verle hacer un control y observar la calidad con la que conduce el balón para darte cuenta del formidable talento ante el que estamos.
Y ahora toca irse a Kang-In Lee, quizá el rumor de fichaje más presente en clave Atleti. Corea del Sur perdió ante México (0-1) en un partido soporífero por parte de ambos equipos, donde solo pasaban cosas cuando intervenían Quiñones para México y el propio Kang-In Lee. El todavía jugador del PSG demostró que, en contextos donde su equipo no está pudiendo habilitarle en zonas de tres cuartos, tiene personalidad para bajar a recibir continuamente, capacidad para girarse y visión de juego para lanzar pases interesantísimos a desmarques que ataquen la profundidad. Dejó varios de estos envíos muy peligrosos.

Por poner un pero, creo que muchas veces fue prácticamente a "quitarle el balón" del pie a sus propios compañeros, lo que, en determinadas jugadas, desorganizó e incomodó varias asociaciones de los surcoreanos. México se adelantó en el minuto 50 y potenció su plan defensivo, lo que atascó aún más el partido. A partir de aproximadamente el minuto 75, Kang-In Lee empezó a tirar del equipo, apareciendo con constancia entre líneas y lanzando ataques que incomodaron a México por primera vez en el encuentro. Acabó en banda izquierda a pie natural, para centrar tras recibir y dejó varios centros peligrosísimos al segundo palo.
Evidentemente, no es un partido mayúsculo de Kang-In Lee, pero sí es destacable que pueda conseguir brillar por tramos y ser el mejor de su equipo en un día colectivo tan evidentemente deficitario.
¿Qué os pareció la actuación de ambos?
Comentarios