Alessandro Circati, tras una notable temporada en el Parma que ha despertado el interés de los grandes equipos del campeonato italiano, está confirmando, en el escenario más llamativo del mundo, que su potencial es real y que es totalmente lógico el interés que está generando progresivamente en cada vez más equipos de élite.
Veintidós años, 190 centímetros de altura y una manera de entender el fútbol defensivo en la que se aprecia claramente la formación italiana. Tanto en la victoria ante Turquía (2-0) como en la derrota frente a Estados Unidos (2-0), ha evidenciado esa gran conexión con el partido desde lo táctico, con una extrema atención al detalle. Es ese tipo de central que, en momentos de urgencia, entiende la importancia de ser pesimista y, desde esa perspectiva, previene situaciones que, sin esa mentalidad ni esa concentración tan pulcra, no podrían ser detenidas.
Ese entendimiento del juego y sus aptitudes físicas le permiten ser un central tremendamente autoritario en la defensa aérea del área, como demostró ante Turquía, que intentó continuamente rematar centros laterales, pero que se encontró con el "NO" mayúsculo de Souttar y del propio Circati. Pero en el ejemplo más reciente que tenemos, ante una selección estadounidense que no frecuentó el centro al área y que atacó continuamente desde lo posicional, Circati fue siempre una marca incomodísima para su par. Balogun, que comenzó el partido desequilibrando con sus desmarques y su fortaleza física para aguantar contactos, acabó perdiendo los duelos directos con Circati porque seguía sus movimientos a la perfección, imposibilitando que el delantero estadounidense pudiese girar.

Pese a estar en un contexto donde, al menos de momento, la inferioridad colectiva de Australia en fase ofensiva marca los planes de partido, ha conseguido demostrar que tiene una salida de balón bastante notable. Se muestra tranquilo ante presiones altas para encontrar el pase raso ideal e incluso ha dejado varios pases largos y cambios de orientación magníficos. Además, pese a ser diestro, puede jugar perfectamente como central izquierdo, como se vio ante Estados Unidos, ya que su entrenador optó por acercar a Circati a la zona más dañina del conjunto estadounidense (la sociedad Freeman-Dest y los cortes al espacio de McKennie). Además de frenar esa productividad ofensiva de Estados Unidos, evidenció su habilidad para utilizar la pierna menos hábil y la velocidad gestual necesaria para habilitar su pierna dominante incluso cuando recibía el pase sobre el perfil izquierdo.
Por terminar el artículo dejando un par de dudas que todavía no pueden ser respondidas, es cierto que tanto en el Parma como en la selección australiana juega en defensas de cinco y dentro de planes reactivos. Al final, en un equipo grande suele ser más habitual defender en una estructura menos numerosa y tener que corregir corriendo hacia atrás, una situación en la que posiblemente podría sufrir.
En resumen, el potencial es tan evidente y el Atleti está tan necesitado de disponer, al menos, de un central de estas características en su plantilla, que debería ser obligatorio seguir muy de cerca sus próximos pasos.
Comentarios
21/6/26, 10:23
Un gran central 👏 si señor debería estar atento alex.
20/6/26, 22:48
Cristino hablando de Circati… el Mundial y Scout Stats es ESTO
20/6/26, 15:13
No tenemos ninguna información al respecto sobre los centrales que el año que viene van a jugar en nuestro Atleti...pero no creo que sea una posición en la que se van a centrar los fichajes, además, creo sinceramente que suben a Dani Martinez...