La jornada nos traía dos partidos muy interesantes, porque tanto en el Países Bajos vs. Suecia (5-1) como en el Alemania vs. Costa de Marfil (2-1) había mucho jugador a seguir en clave Atleti.

Summerville, el mejor jugador del ataque holandés en la primera jornada ante Japón (2-2), era sorprendentemente suplente. Sin embargo, entró al descanso por Malen y volvió a brillar, evidenciando que es un jugador muy desequilibrante y que, además, ha llegado en un gran momento de forma a este torneo.

Ante la selección nipona, su rol fue el de dar amplitud por banda derecha, algo que cumplió y que además redondeó con un gran gol con la izquierda pese a ser diestro. Para potenciar y liberar las subidas de Dumfries, Koeman quiso que ante Suecia el extremo derecho ocupase zonas interiores en fase ofensiva. Y Summerville produjo más que Malen en este aspecto: marcó un muy buen gol rompiendo con la conducción por carril interior y, cada vez que intervino, marcó diferencias por su electricidad y verticalidad.

Es un jugador muy difícil de defender cuando encara, porque es muy productivo saliendo tanto hacia perfil interior como exterior, además de contar con un notable cambio de ritmo. Cabe reseñar que su posición favorita es la de extremo izquierdo —a pie cambiado—, pero este uso y éxito que está teniendo en el Mundial evidencian que es un jugador capacitado para actuar en los tres carriles.

Actualmente está en el West Ham, que acaba de descender a la Championship, precisamente la competición donde "se pasó el juego" con el Leeds en la temporada 2023-24 y por la que pagaron treinta millones de euros por él. Supuestamente, el West Ham pide unos cincuenta millones de euros por el extremo holandés.

Y llegamos al Alemania vs. Costa de Marfil, donde Inao Oulai, de quien hablaban maravillas y que tuvo 13 minutos interesantes en la victoria de su selección ante Ecuador, era titular como interior izquierdo en el 1-4-3-3 de Costa de Marfil frente a Alemania. Pese a que la selección africana acabó —diría que injustamente— perdiendo, Oulai nos regaló una de las mayores exhibiciones individuales de lo que llevamos de torneo.

Fue una maravilla visual verle ofrecerse a los centrales, orientar el control, girar sobre sí mismo —hola, Xavi Hernández— para proteger la pelota y salir en conducción, enseñar la pelota para que el rival picase y fuese a por él...

Tiene un centro de gravedad bajísimo que hace prácticamente imposible robarle la pelota. Además de todas estas cualidades y de un sentido magnífico de la distribución, es un jugador inteligente en fase defensiva, que sabe "esconder" las limitaciones de altura que suele tener en la mayoría de emparejamientos directos.

Habrá que seguirle de cerca para comprobar si estos primeros impactos no son una sobrerreacción, pero, sinceramente, hay cosas que se tienen o no se tienen, y Oulai parece ser un jugador con aptitudes técnicas de elegido.