Acompañado en la sala de mandos por Obed Vargas a su costado y con el canterano Jorge Castillo por delante como enganche, Johnny Cardoso fue partícipe del entrenamiento amistoso que ganó con contundencia (4-1) el Atlético de Madrid frente al Getafe en el Centro Deportivo de Majadahonda.
El estadounidense entró en el segundo tiempo tras la rotación completa que hizo Diego Pablo Simeone al descanso para disputar los primeros minutos con los que despide el esguince de alto grado con afectación articular que sufrió a principios de mayo y por el que tuvo que pasar por quirófano para solucionar las molestias del tobillo.
La decisión personal de operarse tuvo el coste alto de perderse la Copa del Mundo con Estados Unidos como uno de los tres organizadores de la cita, pero también el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles al estreno del nuevo curso regular con el Atlético de Madrid tras una primera temporada donde ha alternado luces con sombras por las continuas lesiones que ha ido arrastrando.
Cardoso, en ese sentido, ha quemado todos los plazos previstos sobre su recuperación. Mientras que se estimaba que a finales del mes de julio empezaría a tocar balón para ganar sensaciones, el centrocampista ha sorprendido dejando muy buenas sensaciones en el primer partidillo de la temporada solo 78 días después de ser intervenido quirúrgicamente.
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