El Atlético de Madrid ha dicho basta ante la situación de Julián Alvarez. Según informan MARCA y la Cadena SER, desde el club consideran que se está presentando al futbolista como la víctima del conflicto, cuando entienden que el principal perjudicado ha sido el propio Atlético en los ámbitos económico, deportivo, social y reputacional. La ausencia del argentino en el entrenamiento de este miércoles por indisposición ha terminado de elevar la tensión.
En el Metropolitano señalan al entorno del jugador, a su representante Fernando Hidalgo y al Barcelona como responsables de haber desestabilizado al delantero durante los últimos meses. Por este motivo, el Atlético actualizará la denuncia presentada ante la FIFA y la RFEF, incorporando nuevas evidencias sobre las presiones y actuaciones que, según la entidad rojiblanca, han provocado una bajada de rendimiento y el deterioro de la relación entre Julián y la afición.
La postura del Atlético respecto a una posible salida al Barça es tajante: sitúan en un “0%” las posibilidades de que se produzca y aseguran que no negociarán con el conjunto azulgrana. El club sostiene que ya no se trata de una cuestión económica, sino de “respeto y dignidad”, después de que el Barcelona únicamente hiciera llegar, fuera del plazo establecido, una propuesta de 90 millones más 10 en variables a pagar durante seis años.
El Atlético recuerda que ofreció a Julián una renovación que elevaba su salario de siete a diez millones de euros y que únicamente contemplaba su salida mediante una transferencia de 150 millones, sin comisiones, antes del 20 de junio. Pese a la firmeza institucional, la entidad asegura que respaldará al argentino y pondrá a su disposición todos sus servicios médicos para ayudarle a recuperarse y regresar a los entrenamientos con las máximas garantías.
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