Llegaba Álex Baena al Mundial tras, posiblemente, la temporada más dura de su carrera desde que es futbolista profesional. Pese a que siempre ha contado con la confianza de Luis de la Fuente, no era fácil intuir que su participación en la competición fuera a ser elevada. De hecho, haber sido titular en el último amistoso, pero ser la única modificación en el once del debut mundialista frente a Cabo Verde, aumentaba las dudas sobre esa participación.
Pero Gavi no estuvo bien, Nico Williams evidenció que físicamente no estaba apto para ser titular y Víctor Muñoz recayó de la lesión con la que llegó a la concentración. Álex Baena fue titular desde la segunda jornada, ante Arabia Saudí... y ya nadie pudo sacarle de un once que ya es histórico en el fútbol español, el cual se recitará de memoria para siempre.
UN MUNDIAL QUE PUEDE CAMBIAR UNA CARRERA
Álex Baena no es un extremo izquierdo, pero fue, digamos, la solución más híbrida que encontró el seleccionador para compensar la ''baja'' de Nico Williams. En esa primera titularidad ante Arabia Saudí estuvo en el origen de los tres primeros goles, aunque no diese la asistencia directa. Contra Uruguay anotó el único gol del partido y, en los dieciseisavos de final ante Austria, más allá de una gran asistencia a Pedro Porro en uno de los tres goles, firmó su mejor partido de la temporada. En los siguientes encuentros, hasta la conquista del título, quizás impactó menos a nivel individual, pero fue una pieza importante en el impresionante juego asociativo de la selección española, además de dejar siempre un encomiable e inteligente nivel defensivo, especialmente notable su exhibición ante Francia en semifinales.

Ante todo, el Mundial ha demostrado que Baena puede impactar en una propuesta propositiva. Un jugador que, cuando participe en la jugada, tenga socios cercanos y lejanos que entiendan su fútbol, que le den opciones por delante de la línea del balón y con los que, si necesita desacelerar la acción para combinar, atraer y volver a buscar la verticalidad mediante el pase, pueda asociarse e intercambiar posiciones con calidad. En resumen, que le rodeen jugadores como Cucurella o Dani Olmo en lugar de Ruggeri o Nico González.
Otra cosa que demuestran estos partidos con la selección es la importancia de tener un rol definido y sentir que tanto ese rol como tu participación van a tener continuidad. Más allá de algún ajuste puntual para recibir más abierto o en zonas interiores, Álex Baena se ha sentido titular y ha podido crear sinergias porque siempre ha jugado a lo mismo y ha estado rodeado por el mismo perfil de jugador.
¿De quién fue culpa su decepcionante temporada con el Atlético de Madrid? Quizá la respuesta más justa sea decir que no hubo un único culpable. Es tan lícito afirmar que el jugador no estuvo acertado como que Simeone no consiguió encontrarle un rol definido ni otorgarle un peso estructural. Además, la mala suerte fue un factor que sería injusto omitir, ya que, por ejemplo, cuando empezaba a sumar continuidad llegaron las lesiones, una de ellas una apendicitis.
TRAS GRIEZMANN, LA HORA DE BAENA
Puede parecer contraproducente hablar de liberarse tras la marcha de un jugador histórico como Antoine Griezmann. El francés, lógicamente, absorbía muchísimo peso y una gran cuota de liderazgo dentro de la estructura del equipo, lo que "obligaba" al resto a adaptarse a otras funciones. Y ojo, sin decir que Baena pueda hacer de Griezmann —nadie puede—, posiblemente ahora Simeone sí necesite que el almeriense impacte mucho más en zonas interiores y disfrute de una libertad dentro de la estructura ofensiva que antes no podía tener.
Las virtudes de Baena siempre van a ir asociadas a impactar en el carril interior, más allá de que pueda generar desde el exterior si la ocupación de espacios es la adecuada y tiene jugadores cercanos con los que relacionarse de manera óptima en el juego combinativo.

Evidentemente, esto es solo una posibilidad dentro de lo que podría ser el Atlético de Madrid en estos momentos, sabiendo que todavía queda aproximadamente un mes de mercado. Pero, más allá de los nombres, lo interesante es fijarse en la importancia estructural que podría llegar a tener.
Sobra decir que habrá muchos focos puestos sobre él, algo que el jugador debe entender como lógico y que también debería servirle de motivación. En mi opinión, la combinación entre las ganas de reivindicarse en su segunda temporada y la confianza que puede darle un Mundial —que muchas veces cambia carreras— hará que rinda con regularidad desde el primer día... siempre y cuando Simeone sepa encontrarle su lugar. Baena no es un jugador autosuficiente, capaz de adaptarse a cualquier contexto, pero sí está plenamente capacitado para brillar e incluso mejorar una estructura de juego en la que sus virtudes estén potenciadas.
¿Confiáis en Álex Baena para la temporada 2026-2027 que está apunto de comenzar?
Comentarios
31/7/26, 9:50
Confío 100% en Baena. Creo que sin griezmann puede brillar, dando más asistencias, ya que, los delanteros este año, parece que bajarían menos a recibir que el año pasado porque el juego se podría crear mejor desde atrás con jugadores con más pie (kang in, grimaldo)