Fiel a ese vaivén emocional que suele ser el conjunto rojiblanco en todos los aspectos, llegó al primer parón tras un 2/9 puntos ante Espanyol, Elche y Alavés, que seguro sorprendió hasta al más pesimista.
Nadie podía esperarse eso durante una pretemporada en la que, pese al mal sabor de boca final por las dudas en el fichaje de Raspadori y la no incorporación de perfiles específicos como un central, un mediocentro creativo o un extremo regateador, llegaron jugadores de mucho nivel. Además, el último amistoso ante el Newcastle y los primeros 60 minutos de la primera jornada liguera en Cornellà fueron tan ilusionantes que la caída posterior, por inesperada, dolió más de la cuenta.
Tiene mimbres Simeone para revertir la situación, pero el margen de error se ha acotado considerablemente. ¿Cómo va a jugar el Atleti de Simeone? O mejor dicho: ¿cómo debería hacerlo?

La temporada anterior evidenció que el Atlético de Madrid debía corregir urgentemente dos aspectos: la capacidad creativa para ser un equipo más propositivo, con mejores armas para generar peligro. Y ser un equipo muchísimo más proactivo con balón pero sobre todo sin él, para conseguir al fin ser un equipo competitivo en la presión. En principio han llegado jugadores que, sumado a certezas que ya tenía, deben provocar una mayúscula mejora en ambos aspectos.
En la pizarra vemos la tendencia ofensiva hacia la que está yendo el Atlético de Madrid. La banda izquierda debe ser toda para Ruggeri, ya que el teórico extremo izquierdo, Almada, es quien, viniendo a recibir, asume el rol y las funciones de mediocentro organizador. Eso genera la posibilidad de que el mediocentro en fase defensiva, en este caso Barrios, pueda alcanzar una altura más adelantada para estar conectado al campo contrario, donde, por su energía, calidad y despliegue físico, es bastante más útil y diferencial que en campo propio. Baena, con un rol menos intervencionista que en el Villarreal, debería traducir su participación en apariciones más definitivas, que le permitan estar siempre cerca del gol o de la asistencia a Julián.
El Atleti debe ser un equipo que genere muchísima atracción en el sector izquierdo de su ataque, para luego tener siempre la opción de sorprender por derecha, con el despliegue de Llorente, ya sea cortando por dentro o por fuera, y con Giuliano... o Nico González. Quizás el siguiente paso de mejora competitiva para Simeone sea que Giuliano pase a ser un revulsivo de oro, y Nico sea titular, ya que, como hemos visto en su paso por Italia, tiene un delantero en él que sale a la luz por sus movimientos sin balón, remates de cabeza y muchas de sus definiciones con su zurda.






