Morten Hjulmand dejó ante el Manchester City una de sus primeras grandes señales como jugador del Atlético de Madrid. El centrocampista danés destacó en un partido en el que, más allá de los números, mostró varias de las cualidades que pueden convertirle en una pieza importante para Diego Pablo Simeone. Su capacidad para dar claridad a la salida de balón, su colocación y la precisión de sus pases interiores fueron algunas de las notas más positivas.
Los datos también respaldaron sus buenas sensaciones. Hjulmand participó en 28 acciones con balón, tuvo un 96% de acierto en el pase, dio dos pases clave y sumó una asistencia. Además, generó varias situaciones de peligro con pases filtrados desde posiciones muy retrasadas, encontrando a los jugadores situados entre líneas y superando con facilidad la primera línea de presión del Manchester City.

Uno de los aspectos que más llamó la atención fue precisamente su capacidad para filtrar pases. Hjulmand no necesita grandes conducciones para generar ventajas: recibe en la base, levanta la cabeza y encuentra rápidamente líneas interiores. Es un recurso que puede darle al Atlético una variante que hasta ahora no tenía con tanta frecuencia desde la posición de mediocentro. Hace que las cosas difíciles parezcan sencillas.
Pero si hay una cualidad que puede marcar diferencias en el Atlético, esa es su inteligencia posicional. Hjulmand aparece constantemente en el lugar adecuado después de los despejes o las segundas jugadas. Esa capacidad para recuperar la posición y volver a poner el balón en circulación puede ser especialmente valiosa para un equipo que quiere instalarse durante más tiempo en campo contrario.
Ante el City ganó uno de sus cuatro duelos, un registro que contrasta con el 3/4 que había firmado frente al Manchester United. La explicación puede estar en el momento de la pretemporada: Hjulmand todavía parece estar recuperando su mejor ritmo físico y le falta una marcha para llegar a algunos duelos. Una faceta que mejorará progresivamente con el paso de las semanas.
El debate más interesante está ahora en cómo utilizará Simeone a Hjulmand cuando tenga a toda la plantilla disponible. El danés apunta a ser el mediocentro de primera altura, el jugador encargado de dar equilibrio y ordenar al equipo desde la base. A su lado podrían aparecer Pablo Barrios, Johnny Cardoso o Koke, dependiendo del contexto y del sistema.

De hecho, una de las combinaciones que más sentido puede tener es Hjulmand junto a Pablo Barrios. El danés podría darle al canterano la libertad necesaria para explotar su faceta más ofensiva, mientras él se encarga de sostener al equipo y controlar las transiciones. También permitiría utilizar a Koke en una segunda altura, un escenario que puede favorecer sus características y ayudar a dosificar sus minutos durante una temporada muy exigente.
El partido ante el Manchester City deja, por tanto, una conclusión importante: Hjulmand no necesita tiempo para demostrar que puede encajar en el Atlético. Su adaptación física todavía debe completarse, especialmente en los duelos, pero su lectura del juego, su colocación y su capacidad para encontrar pases verticales ya están ofreciendo señales muy positivas. Y eso es precisamente lo que puede convertirle en uno de los fichajes más importantes del nuevo Atlético. Un mediocentro que no necesita llamar la atención para ser decisivo, que sabe cuándo arriesgar, cuándo jugar sencillo y, sobre todo, dónde colocarse para que el equipo funcione mejor.
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