El Atlético de Madrid rescató un punto ante el Villarreal (2-2) en un partido en el que, durante muchos minutos, nunca terminó de sentirse cómodo. La primera parte fue bastante más tranquila, con poco ritmo y claramente condicionada por el calor de las cinco de la tarde. El Villarreal consiguió quitarle bastante balón al Atleti por momentos y encontró una vía de peligro constante en los uno contra uno de Pépé. Pubill, de hecho, salvó una ocasión clarísima tras un centro lateral. Los de Simeone sí lograban llegar con cierta facilidad a tres cuartos, sobre todo gracias a un Kang In Lee muy activo, aunque futbolistas como Lookman o Mendoza estuvieron bastante imprecisos.
El problema más evidente del Atlético apareció en las vigilancias defensivas. Cada pérdida abría la puerta a una transición peligrosa del Villarreal, y ahí tanto Le Normand como Hancko sufrieron muchísimo. El conjunto amarillo también salió mejor tras el descanso, aunque fue el Atleti quien se encontró con el 1-0: Marc Pubill sacó un zurdazo espectacular que acabó directamente en la escuadra. La ventaja, eso sí, duró poco. Hjulmand estuvo torpe en la acción del empate, perdió el primer duelo y, en su intento de corregir, terminó cometiendo penalti sobre Buchanam. Gerard Moreno asumió la responsabilidad y puso el 1-1.
Poco después llegó una de las acciones más polémicas del partido. Mikautadze se marchó en una carrera larguísima, recortando una enorme ventaja a Le Normand, y cayó cuando ya preparaba el disparo tras un empujón del central. Después de revisar la jugada en el VAR, el árbitro señaló un penalti bastante discutible y expulsó además a Le Normand. Con uno menos, el Atlético quedó todavía más expuesto y fue el Villarreal quien disfrutó de las mejores ocasiones para llevarse el encuentro.
Simeone había movido el banquillo cerca del minuto 60 dando entrada a Julián Álvarez, recibido con una tremenda pitada por el Metropolitano. Su partido, sin embargo, fue muy discreto: se le vio apagado y apenas tuvo incidencia en el juego. Y cuando parecía que el Villarreal podía terminar llevándose los tres puntos, apareció el Atlético a falta de unos diez minutos. Álex Baena puso el balón y Giuliano firmó el 2-2 definitivo. Un empate sufrido para un Atleti que acabó sobreviviendo a sus errores y a la superioridad amarilla en buena parte del encuentro.
Comentarios