Morten Hjulmand ya es jugador del Atlético de Madrid. Ya está aquí el tan ansiado pivote defensivo —ya que Johnny no es exactamente esto— que reclamaba Simeone desde la fugaz temporada de Rodrigo. Todo lo que ha venido después ha sido reconvertir a interiores como Thomas, Barrios o incluso Koke.
El tiempo dirá si la inversión de entre 40 y 45 millones por el danés ha sido un acierto, pero tal y como está el mercado en estas posiciones —repasen el coste de los mediocentros en la Premier—, podemos celebrar esta operación como una de las mejores de Mateu Alemany en su, de momento, corta etapa como director deportivo rojiblanco.
PERFIL DEL JUGADOR
Un prototipo de centrocampista en "peligro de extinción". Ya hay pocos pivotes defensivos que destaquen por su inteligencia táctica antes que por sus aptitudes velocistas. Puede haber centrocampistas más estéticos en su juego que el danés, pero pocos le mejoran en términos de juego efectivo. Y, sinceramente, creemos que el Atlético de Madrid necesita un perfil de estas características.
Hjulmand siempre da a la jugada lo más conveniente para que su continuidad vaya de la mano con la lógica. Es un jugador calmado y criterioso con balón, con personalidad para retener ante presiones y que interpreta a la perfección cuándo la jugada requiere acelerar o desacelerar. Una vez su participación en la acción ha llevado al equipo a la "fiesta" final, él se queda por detrás sosteniendo lo que pueda pasar; toda fiesta necesita un vigilante de seguridad, y Hjulmand es uno de los mejores. Esas vigilancias ofensivas, el estar pensando dos segundos antes que los demás en la fase defensiva, le convierten en un gran centrocampista táctico.

Y, una vez ha equilibrado tácticamente de la manera más conveniente para el equipo, demuestra su tremenda fortaleza defensiva: es un jugador tremendamente eficaz en el duelo directo, prácticamente imposible de desbordar. La suma de aptitudes físicas, inteligencia táctica y talento para el tackle le convierten en un gran recuperador y en un fantástico ganador de duelos. Por terminar de destacar sus cualidades defensivas, hay que hablar sobre su fortaleza defendiendo su propia área ante los centros laterales. La debilidad de los de Simeone en estas acciones ha sido tremendamente evidente, y no ha sido solo culpa de la primera línea defensiva. Lo más preciado con lo que entra a competir un equipo en los partidos es defender su portería, y con Hjulmand la probabilidad de conseguirlo crece de manera bastante evidente.
EL ALCALDE DEL BARRIO(S)
En el Atlético de Madrid, el funcionamiento del Barrio(s) debe ser esencial. Y acceder a uno de los mejores alcaldes para potenciarlo es un tremendo acierto. Esta reflexión podríamos extenderla a otros jugadores que podrían compartir mediocampo con Hjulmand. El danés es un centrocampista tan especializado, con un traje tan característico, que su match con el resto de centrocampistas siempre sería positivo: Koke, el propio Johnny, aunque pudieran pelear por un puesto, Vargas, Mendoza... y Pablo Barrios. El Atlético de Madrid no pretende que Hjulmand asombre al mundo, pero sí debe exigirse que lo haga Barrios. Y para que los focos vayan al Barrio(s), el trabajo en la sombra del alcalde debe ser exquisito. El excentrocampista del Sporting CP es un primer mediocentro que incluso juega más cómodo sin un compañero al lado, lo cual debe implicar que Barrios pueda volar en fase ofensiva.
¿ERA NECESARIO?
El Atlético de Madrid ha sufrido mucho cuando no ha podido disponer de Koke. Podríamos decir incluso que le ha costado más competir sin Koke que hacerlo sin Barrios. Esto habla a las claras del acierto que es fichar el perfil de centrocampista que representa Hjulmand. En el fútbol actual está de moda buscar perfiles de centrocampistas que te aseguren mucho recorrido por aptitudes físicas, que puedan variar su altura y sus roles según los contextos. Pero llevar esto al extremo, como le ha pasado al Real Madrid, puede ser muy peligroso. Y este prototipo de centrocampista híbrido, pero indefinido por esa capacidad de hacer tantas cosas, siempre necesita que haya al menos un jugador que le permita no tener que ocuparse de funciones que podría intentar hacer, pero que no van con su naturaleza futbolística. Koke y Hjulmand son diferentes, pero ambos ocupan una posición parecida en el centro del campo y tienen un criterio con balón bastante similar. Es importante ir preparando el post-Koke, y haberte adelantado un año a ello es una decisión tremendamente consecuente por parte de la dirección deportiva.

Y, por terminar este análisis, creo que es importante reseñar que el Atlético de Madrid ficha a un jerarca competitivo, un centrocampista con muchísimo carácter y con una capacidad de liderazgo innata. Es curioso porque su fútbol con y sin balón nos recuerda a lo que acabó siendo Tiago en su momento, pero la personalidad del danés nos lleva a Gabi, del que podrá alimentarse al tenerlo en el cuerpo técnico.
¿Hay mejores mediocentros? Posiblemente. ¿Aspira el Atlético de Madrid a ellos? Pues seguramente no. El Atlético de Madrid, aparte de Koke, tiene muchísima juventud en su centro del campo, por lo cual era clave que una de las cosas que te asegurara el fichaje del mediocentro, más allá de su perfil, fuera garantizar que su impacto deportivo fuera notorio desde su llegada.
Comentarios
11/7/26, 15:12
Mejor explicado imposible 👏 👍 👇 👌 😉 gracias alex el mejor Analista del mundo 🌎 crack top he hecho wo don alex te queremos maquina 💪 😉 👏 no digo nada, tus argumentos son inigualables de don hjulmand, bienvenido al 5 tan deseado hace 7 años 😉 💪