Señalado en el último lustro en multitud de ocasiones por la prensa, la afición y la opinión pública debido a sus frecuentes lesiones, José María Giménez aprovechó en su país el parón de selecciones previo al Mundial de Clubes para sacar pecho sobre la que ha sido su mejor campaña en cuanto a continuidad sobre el campo sin contratiempos ni prolongadas visitas a la enfermería. "Gracias a Dios esta temporada no tuve lesiones, que era el objetivo primordial que uno se marca al principio”, afirmó acerca de su disponibilidad ofrecida durante el presente curso.

No se le conocen ‘heridas de guerra’ a Giménez esta temporada más allá de una lesión en el sóleo que sufrió a finales del mes de diciembre. A pesar de tenerle de baja durante alrededor de un mes (27 días) y perderse cuatro partidos, el conjunto rojiblanco no emitió de forma pública ningún comunicado ni ningún informe médico que detallara la ausencia del uruguayo para los duelos frente al Marbella en Copa, ante Osasuna en Liga, contra el Elche en Copa y en la visita a Butarque para medirse al Leganés. Su regreso fue ante el Bayer Leverkusen en Liga de Campeones a finales del mes de enero, jugando de titular durante 90 minutos para permanecer los tres siguientes (Villarreal, Salzburgo y Mallorca) en el banquillo sin un solo minuto. En otras palabras, solo jugó uno de los ocho partidos que tuvo el equipo rojiblanco durante el mes de enero (90 minutos de 720 posibles).

Giménez solo jugó uno de los ocho partidos durante el mes de enero por una lesión en el sóleo que no tuvo parte médico público del Atleti

No se sabe si la estrategia del silencio en este caso responde a la necesidad de preservar el derecho a la privacidad del futbolista o a la querencia de maquillar los soldados caídos en combate para ensalzar la labor del nuevo preparador físico tras la profunda huella que dejó el ‘Profe’ Ortega. Sea como fuere, los datos en frío nos arrojan una conclusión muy clara: el defensor charrúa ha jugado 38 partidos a lo largo de la presente campaña, su mayor cantidad (los mismos que en 2017/18) desde que firmase en 2013 procedente de Danubio con tan solo 18 años.

Un sitio en el banquillo

Con Clément Lenglet y Robin Le Normand en plantilla, Diego Pablo Simeone ha tenido opciones de alternar en la dupla de centrales a lo largo del año. Esas variantes le han permitido al técnico argentino mimar al máximo el estado físico de un defensor al que las lesiones están castigando su carrera los últimos años. La jugada de las rotaciones ha hecho que el uruguayo no haya tenido que sufrir alargados parones de ausencias pero también han hecho perder en muchos momentos al indiscutible líder de la zaga, al que mejora toda el sistema defensivo que ha construido el ‘Cholo’ durante una década y ha invertido el rol de Lenglet de teórico suplente en recurrente titular.

La temporada con más partidos jugados con el Atleti es también la campaña que más veces ha pisado el banquillo en los últimos siete años

De la misma manera que la 2024/25 ha sido la campaña con más partidos jugados desde que fichó por el Atlético de Madrid, también es la temporada que más veces ha pisado el banquillo estando disponible para jugar (19 — doce encuentros sin minutos y siete saltando desde el banco) desde la 2017/18 teniendo como competencia por el puesto a Diego Godín y a Stefan Savic (20 — 10 en la banca sin minutos, tres sin convocar y siete saliendo desde el banquillo) y los 24 de la 2016/17. En ese sentido, no ha sido ninguna de las dos primeras opciones para Simeone en cinco de los últimos siete encuentros, enlazando tres suplencias (Betis, Girona y PSG).

Un caso único

A pesar de hacerse Jan Oblak con el 'Zamora' en LaLiga, la fragilidad defensiva del Atlético de Madrid desde hace tiempo es notable. “Encajamos muchos goles, no defendemos bien, es como cuando llegué al club”, llegó a reconocer el propio Simeone tras recibir cinco goles del Real Madrid en la semifinal de la Supercopa de España. La realidad defensiva del equipo cambia mucho cuando el '2' lidera la zaga, mucho más sólida por su agresividad, por su capacidad de ganar duelos, de imponerse en situaciones de juego aéreo, de hacer la función de corrector y de tener la suficiente pulcritud con balón para salir jugando con criterio desde atrás.

Sin lugar a dudas su presencia eleva el techo competitivo en defensa. Y sus ausencias condicionan hasta el extremo la seguridad defensiva, como se pudo comprobar hace escasos días en el estreno en el Mundial de Clubes frente al PSG. Cogiendo como referencia a los líderes defensivos de los siete mejores equipos del torneo intercontinental según su posición en el ranking UEFA, entre los que se incluye el propio Atlético, Giménez es el defensor con el menor porcentaje de minutos jugados para su equipo (59%), el segundo por detrás de Dayot Upamecano (Bayern de Munich) con el mayor porcentaje (32%) de partidos ausente (lesión, sanción, decisión técnica...) y el segundo con el porcentaje de partidos jugados más bajo (68%, solo empeorado por el 65% de Dayot Upamecano).

Tiene el peor porcentaje de minutos jugados para su equipo de los líderes defensivos de los siete equipos del Mundial de Clubes con mejor coeficiente UEFA

Y es que el riesgo de lesiones no es el único factor que tiene en cuenta Diego Pablo Simeone y su cuerpo técnico para mantenerle en el mejor punto de forma física posible. Es el líder de la defensa de Uruguay (noveno jugador histórico con más internacionalidades, recientemente superando a Diego Lugano), la referencia y la extensión en el banquillo tras la retirada internacional de Diego Godín. Los viajes transcontinentales que tiene que realizar para defender la bandera de su país hacen que se reincorpore tarde a los entrenamientos, lo que condiciona sus titularidades postparón de selecciones.

Donde no se pierde un partido es en cada concentración internacional con Uruguay, donde ejerce con el brazalete de capitán. Desde que regresase a las convocatorias en octubre de 2024 tras cumplir la sanción de cuatro partidos impuesta por la FIFA a causa de su comportamiento en la eliminación de la 'Celeste' en el Mundial de Catar, Giménez ha jugado cada uno de los siete últimos partidos de la selección charrúa, completando los 90 minutos en todos ellos.