Tras tenerlo todo hecho para fichar por el Trabzonspor, Saúl Ñíguez ha echado atrás el acuerdo alegando motivos personales. Hoy tenía que volar a Turquía para firmar el contrato pero, en un giro de última hora, no se ha subido a ese avión en un inesperado cambio de opinión. Así lo anunció el propio futbolista a través de sus redes sociales:

El Atlético de Madrid y Saúl Ñíguez estaban a punto de separar sus caminos tras más de diez años que han tenido sus altos y sus bajos. El Trabzonspor era la salida encontrada para poner punto y final a una deteriorada relación que se inició debutando en 2012 contra el Besiktas en Europa League, que alcanzó su cima en 2017 cuando firmó una renovación de contrato donde se contemplaba una importante subida salarial para las próximas nueve temporadas y que empezó a estropearse con la marcha de líderes en el vestuario como Gabi Fernández o Fernando Torres.

Saúl firmó un contrato de nueve años y una importante subida salarial para decir 'no' a numerosos gigantes de Europa

Su ocaso tiene como punto de partida en el tiempo los años 2019 y 2020. Un Europeo sub-21 gigantesco en Polonia, siendo timón y referente de la España de Albert Celades, obligó al cuadro colchonero a hacer un esfuerzo en 2017 para espantar a los grandes equipos de Europa a través de una renovación vitalicia donde se le aumentó considerablemente unos emolumentos económicos que se alargarían hasta el verano de 2026, lo que extendería la relación contractual durante nueve temporadas más.

Aquella firma de contrato era un ejercicio de demostración del compromiso del jugador para decir ‘no’ de forma tajante a los numerosos equipos de Europa que tocaron las puertas del Atleti buscando sus servicios, con un especial interés de un Barcelona muy insistente. "La gente que se va para pelear por títulos... ¡Para eso te quedas y lo haces en el Atlético de Madrid!”, llegó a reconocer el ilicitano en una entrevista con MARCA, exponiendo su único interés de tocar la gloria solamente vestido de rojiblanco.

Los siete kilos de su ficha han sido el principal obstáculo para un Saúl que nunca volvió a ser el de 2015 a 2019

Los siete kilos de su ficha han sido en todo momento su principal obstáculo al no existir una proporción entre su sueldo y su rendimiento en el terreno de juego. Entre tanto, un mal momento anímico, una resurrección que no terminaba de darse tras varios fogonazos de ilusión y un rol de 'chico para todo' por su polivalencia terminaron por ser la sentencia de un jugador que se marcha con 427 partidos a su espalda (48 goles y 26 asistencias).

La preferencia de Diego Pablo Simeone por incorporar de cualquiera manera, y de cualquier forma, a Antoine Griezmann en el cierre del mercado de 2021 fue la sentencia de Saúl Ñíguez en el Atlético de Madrid, buscando acomodo en el Chelsea en calidad de cedido. Pese a jugar posteriormente durante un par de temporadas, aquel año terminó por resquebrajar la confianza, la moral y la ilusión de un futbolista al que la pérdida de referentes en el vestuario como Gabi Fernández o Fernando Torres y el baile de posiciones, utilizándole en muchas ocasiones como lateral o carrilero por banda izquierda, le hicieron perder la luz y el brillo con el que hace casi una década alumbraba a toda Europa.