La exhibición de Alexander Sorloth, autor de tres de los cuatro goles en la victoria contra el Brujas en el Metropolitano durante el partido de vuelta del playoff, clasificó al Atlético de Madrid para los octavos de final de una edición de la Liga de Campeones que ha tenido sus luces — como la noche ante el Eintracht o el Inter de Milán — y sus sombras — como el pinchazo contra el Bodø/Glimt en casa o la dimisión en el Emirates frente al Arsenal. Una de cal, también otra de arena. Se suele mover bien el equipo de Diego Pablo Simeone cada vez que se tiene que enfrentar al vacío graduando el vértigo para caminar en el alambre, cuando el duelo tiene aroma de final y escapa de la rutina.

Sin que LaLiga sea una distracción en la hoja de ruta del presente curso, donde se asumen ya las rotaciones, el cuadro rojiblanco ha puesto los huevos en la cesta de la Copa del Rey con su primera final desde el año 2013. También ha reservado en el canasto un pequeño rincón para la Liga de Campeones, esa competición que desde este año se ha convertido en un deseo personal, una obsesión particular y un sueño por conquistar para Diego Pablo Simeone. "La clasificación para octavos es, sin duda, importantísima para el club tanto en lo económico como en lo global, pero queremos más", argumentó el ‘Cholo’ tras el pase contra el Brujas. En medio de su camino se encuentra ahora el Tottenham Hotspur como obstáculo hacia unos cuartos de final que se resistieron la pasada campaña por matices esotéricos difíciles de defender, difíciles de entender.

El Atleti quiere vengarse de la final de la Recopa perdida en 1963; el Tottenham, sanar la herida de su final de Champions perdida en 2019 en el Metropolitano

Hace ya más de 60 años de la última ocasión que ambos equipos se han visto las caras. El que es hasta la fecha el único antecedente que existe antes de la presente eliminatoria. La final de la Recopa de Europa de 1963 en Rotterdam convirtió a unos 'Spurs' liderados por Jimmy Greaves y capitaneados por Bill Nicholson en el primer club inglés en ganar una competición de la UEFA tras atropellar con una ‘manita’ a un Atleti que llegaba como vigente campeón de la competición al ganar en la campaña anterior a la Fiorentina en Stuttgart. Entre sus filas contaba con históricos como Adelardo Rodríguez, Enrique Collar, Jorge Griffa o Jorge Mendonça entre otros.

En peligro

Desde que Ange Postecoglou devolviese al equipo a las competiciones europeas en su primera temporada en el cargo técnico (2023/24), el Tottenham Hotspur ha ido salvando milagrosamente los muebles como buenamente ha podido en el resto de cursos. La campaña europea en 2024/25, conquistando el título de la Europa League en la final ante el Manchester United, fue una redentora vía de escape, salvando la categoría única y exclusivamente porque tuvo la suerte de tener a tres rivales en el campeonato doméstico con peor registro de puntuación (Leicester City, Ipswich Town y Southampton). El triunfo en San Mamés selló el regreso a la Liga de Campeones por primera vez desde su última participación en 2022/23.

El descenso amenaza a los 'Spurs': solo tiene un punto de ventaja con respecto al antepenúltimo clasificado de la Premier League

El Viejo Continente está maquillando otro decepcionante curso de los ‘Spurs’ en la Premier League. Las cinco derrotas consecutivas que arrastra en Premier League contrastan con el cuarto puesto obtenido en la Fase de Liga de Champions, donde solo ha perdido uno de los ocho partidos de la ronda clasificatoria. El conjunto del noreste de Londres es decimosexto clasificado, con el doble de derrotas (14) que victorias (7) y con solo un punto de ventaja con respecto a la zona de descenso. “Necesitamos luchar y ser conscientes de la situación en la que nos encontramos. Sabemos que el club no está acostumbrado a esta situación, así que debemos comprenderla y entender que no será fácil”, analizó Dominic Solanke tras la derrota ante el Crystal Palace (1-3), con más de la mitad del estadio vacío.

Las urgencias en la Premier League ponen a Igor Tudor, cuestionado por crítica y público pese a llevar menos de un mes en el cargo, en una difícil situación. Los ‘Spurs’ necesitan valorar si los esfuerzos se deben centrar en poner fin a una racha de más de 70 días sin ganar en el campeonato nacional o bien utilizar las alegrías de la Champions League como motor principal que impulse el cambio en el día a día de la liga. Siete años después vuelve al Metropolitano, donde el Liverpool le impidió ganar su primera y única final de la Liga de Campeones en toda su historia.