En un proceso de sanación cada vez más avanzado, porque nos esperan unas semifinales de la Champions League —qué poquitos pueden decir eso—, ya nos vemos con fuerza para hacer un análisis de las reflexiones futbolísticas que nos deja la final de la Copa Del Rey.

NEGATIVAS - HAY QUE MEJORAR -

1. La jugada del 0-1 es imperdonable. Una final se puede decidir en un detalle tremendamente mínimo, por lo cual la activación debe ser altísima desde antes del pitido inicial. Evidentemente, el error más sangrante es el de Ruggeri al no ir al duelo aéreo ante Barrenetxea, pero, más allá de eso, Musso tampoco reacciona con la activación necesaria. Además, previo al centro, hay errores en cadena de Nahuel, Giuliano y Pubill difíciles de justificar. Esta jugada, que podría parecer no tan importante por quedar todo el partido para compensar el error, fue decisiva porque impidió al Atleti intentar aprovechar la inercia positiva que traía tras el pase a semifinales de Champions, obligándole a jugar todo el encuentro con el estrés de remontar.

2. El Atlético de Madrid lleva toda la temporada sufriendo de manera excesiva en las acciones a balón parado y en los centros laterales en juego dinámico. Consiguió mejorar en algún tramo puntual en este registro, sobre todo en los partidos en los que ha jugado Musso —pese a su mala actuación en la final—. Sin embargo, la Real Sociedad creó peligro incluso en varios envíos al área desde el saque de banda.

3. Hay que encontrar el equilibrio entre el Giuliano trabajador y el Giuliano que puede ser diferencial ofensivamente. Solo siendo un “kamikaze” tiene cabida en un equipo de élite. Por su manera tan peculiar de entender el fútbol, sus aptitudes físicas y su uso del cuerpo, ha demostrado poder ser diferencial atacando los espacios como un bendito loco. Giuliano no puede jugar al pie ni estar pensando más en el posterior retorno defensivo a carrilero, al menos no contra un equipo como la Real Sociedad. Conociendo al jugador y su manera de competir, creemos que este área de mejora está en el debe del cuerpo técnico. Esa balanza con Simeone entre ser más defensivo que ofensivo, que nunca termina de decantarse hacia lo segundo, se ejemplifica muy bien en este caso de Giuliano.

4. Álex Baena fue el fichaje estrella para esta temporada. Sobra decir que su nivel hace que sea, teniendo en cuenta las expectativas iniciales, la mayor decepción del curso. Tenía la oportunidad de borrar de golpe todas estas conclusiones… y, al final, las ha agrandado. Tras el empate de Julián, la Real quedó evidentemente herida: había espacios entre su línea de defensas y su línea de centrocampistas para recibir en esa zona y generar desde el pase, lo que viene siendo la supuesta virtud más obvia de Baena. Y todo lo hizo mal. La sensación es que Julián solo necesitaba un socio para ganar el partido, y quien debía serlo solo encadenó error tras error. Sale muy señalado de La Cartuja.

5. La baja de Barrios acabó pesando en la fecha más señalada. Siendo sinceros, mucho ha tardado en notarse su ausencia prolongada, lo cual también habla bien del equipo y del cuerpo técnico. Pero estamos hablando no solo del mejor centrocampista del equipo, sino del que posibilita que Llorente juegue en su puesto, que el Atleti tenga otro ritmo para acelerar tanto transiciones como ataques posicionales, y del que, por su amenaza, absorbe una gravedad que otros necesitan para recibir más liberados y simplificar su acción.

POSITIVAS

1. El equipo encontró la manera de empatar el partido por dos veces pese a venir del tremendo esfuerzo físico del partido de Champions ante el Barcelona. Incluso sin ser un partido brillante, el equipo consiguió acabar el tiempo reglamentario mereciendo el tercer gol. Que el resultado final no esconda la demostración de que, pese a que en un día donde todo estuvo en contra, el equipo demostró estar muy vivo.

2. Lookman, el nigeriano suizo. Increíble la puntualidad goleadora en las grandes citas desde que llegó. Es increíble cómo ha conseguido registrar tanto gol y asistencia pese a llegar en el mercado invernal. Sostuvo el ataque del Atleti durante toda la primera parte, dando tiempo al equipo para plantarse en campo contrario y generando situaciones ofensivas de manera constante.

3. Julián Álvarez agarró el partido por la pechera desde el ecuador de la segunda parte, con una personalidad y un nivel futbolístico de absoluto jugador de élite. En breve vienen unas semifinales de la Champions donde, sin ningún tipo de duda, él es el mejor jugador de la eliminatoria. Y poder hacer esta reflexión es brutal y debe llenar de optimismo a todos de cara a esos partidos ante el conjunto londinense.

4. Don Jorge Resurrección. Un partido emocionante del mejor jugador de la historia de este club. Una actuación que trasciende al resultado y nos recordó a la actuación de Gabi en la final de Milán. Que, tras jugar 90 minutos contra el Barcelona, pudiese disputar 120 en la final es una heroicidad que hemos normalizado en él, pero sería injusto no remarcarla en base a la dimensión de la hazaña. Jugador de fútbol absolutamente histórico.

5. Quizás esto debería encuadrarse en un apartado de incógnitas, pero mi positividad hace que entre en este recuento de aspectos positivos. Quedarse a las puertas de un título que posiblemente has merecido puede inyectar sangre en el vestuario para las próximas citas: ver la reacción de pesos pesados como Julián, Llorente, Pubill, Koke o el propio Diego Pablo Simeone me tranquiliza de cara a la eliminatoria frente al Arsenal. Nunca infravaloren a un ejército de atléticos heridos…