"No hablé con el club formalmente, pero lo que ellos decidan estaré dispuesto a escucharlos. Lo que ellos decidan, yo lo trasmitiré". Por primera vez desde que llegó hace una década al Atlético de Madrid, Josema Giménez ha abierto las puertas de su salida pese a tener todavía dos años más de contrato, dejando en manos de la entidad su continuidad en el club. Las palabras del que sobre el papel representa la figura del líder de la zaga colchonera coinciden con su peor curso al participar únicamente en 25 encuentros durante la campaña 2025/26, su cifra más baja desde los dos que disputó en su primer año procedente de Danubio (2013/14).

La Copa del Mundo en Estados Unidos, Canadá y México está ahondando en la incómoda situación que vive un Josema Giménez prácticamente en paradero desconocido desde hace tiempo. En la que es su cuarta presencia mundialista con Uruguay, Marcelo Bielsa no ha contado con él ni ante Arabia Saudí ni frente a Cabo Verde para formar con Mathías Olivera y con Sebastián Cáceres en el eje central. “Hace 15 días que está con nosotros y está curado”, manifestó el ‘Loco’ sobre su situación antes de la apertura de la cita norteamericana, haciendo hincapié en que el jugador, sin ritmo competitivo, está totalmente recuperado del esguince en el tobillo que arrastra desde el mes de mayo.

La decisión de Bielsa responde, en principio, a una falta de ritmo y de minutos que le hacen priorizar otras opciones antes que apostar por un jugador que no juega un partido completo desde el 14 de marzo y que solo ha disputado dos encuentros desde que comenzó el mes de abril. En ese sentido, ha sido una temporada negra para el ‘Comandante’, atropellado por la solidez de Dávid Hancko y la irrupción de Marc Pubill, magullado por el rosario de lesiones que le privan de la continuidad y engullido por unas declaraciones al periodista Javi Valle de DAZN que le persiguen desde hace justo un año.

En el Mundial de Clubes, Giménez sacó pecho presumiendo de haber sido uno de sus mejores años sin lesión y tardó días en sufrir una nueva dolencia ante el Seattle Sounders que le hizo perderse los primeros 10 partidos del siguiente curso liguero, vacaciones mediante para intentar recuperarse y no forzar su regreso. Fue la antesala de una campaña donde la noticia realmente era cuando el charrúa estaba disponible para Diego Pablo Simeone, intentándole cuidarle lo máximo posible, frenando incluso una reincorporación que desde los servicios médicos evitaron poner plazos. De los 63 partidos que ha jugado el Atlético de Madrid desde aquellas declaraciones, solo ha jugado 26 de ellos (41’2% sobre el total), disputando únicamente 1.566 minutos de los 5.700 que ha jugado su equipo (27'4% sobre el total). Su mejor racha de continuidad jugando esta temporada son 10 partidos entre los meses de octubre y de diciembre.

Los datos arrojan una claridad incontestable que dejan en muy mal lugar la disponibilidad del ‘Comandante’. Las molestias musculares sin determinar con un anuncio público durante el Mundial de Clubes han condicionado el normal desarrollo de una campaña en la que ha estado más ausente que apto para la competición oficial, perdiéndose un total de 27 partidos por lesión. La gravedad del asunto se explica desde el mismo punto en el que Giménez ha estado más encuentros lesionado (27) de los que ha podido disputar defendiendo la elástica rojiblanca (25). El porcentaje se agrava si también tenemos en cuenta todos aquellos encuentros en los que no tuvo minutos ocupando un sitio en el banquillo porque sus condiciones físicas no eran las acordes para el más alto nivel: ¡¡se ha perdido el 58’7% de los encuentros de la campaña 2025/26 (37/63)!!