La reconstrucción del Atlético de Madrid a lo largo del mes de noviembre se había cimentado bajo un firme pilar que no ha sido otro que el mismo Metropolitano. El caprichoso calendario asimétrico, discutible seña de identidad de LaLiga que cada año ‘sortea’ como por arte de magia prácticamente los mismos duelos en las mismas fechas del anuario temporada tras temporada, ha deparado que los colchoneros se enganchasen al pulso por LaLiga con tres partidos de cuatro jugando bajo la condición de local, todos ellos sin salir de la Comunidad de Madrid. Desde la vuelta del parón de selecciones del mes de octubre, sumaron seis victorias consecutivas que le permitieron llegar al Camp Nou con opciones de asaltar el liderato. En el día clave, la moneda salió cruz.

Los colchoneros se presentaron en el Camp Nou a tres puntos del Barcelona y la oportunidad de acostarse como líderes a expensas del resultado del Real Madrid contra el Athletic Club. Noventa minutos después se marchó con una factura inesperada: a seis puntos de distancia de los blaugranas, una ristra de lesionados (Johnny Cardoso, Josema Giménez y Álex Baena) que hacen saltar la luz de emergencia y la primera derrota del curso liguero desde el mes de agosto. Antes de hacer las maletas con destino hacia Arabia Saudí para disputar la Supercopa de España, el equipo dirigido por Diego Pablo Simeone tiene por delante cuatro de los cinco partidos que le quedan lejos del Metropolitano.
Ese pinchazo ante el Barça, apoderado desde el talento de Pedri González en la dirección del juego y la voracidad sin límites de Raphinha, no debe de entenderse como algo más que un pequeño tropezón en el camino. El cuadro rojiblanco está en una línea ascendente tanto en sensaciones como en juego, compite cada encuentro y se mantiene vivo en una pelea en la que sigue partiendo con desventaja con el resto de los candidatos al título liguero. Lo advirtió Diego Pablo Simeone antes de visitar el Camp Nou. "El margen de mejora es mayor del que estamos mostrando", puntualizó en la previa de ese duelo, descartando conformarse con el momento actual.
Necesidades en ambos bandos
La fortaleza y la capacidad del equipo se empieza a medir ahora en San Mamés, donde el reto de los colchoneros pasa por recuperar el camino correcto del sendero. Después de tocar el suelo en Barcelona, toca levantar el vuelo en Bilbao. Lo hace ante un contrincante al que ganó por la mínima el doble enfrentamiento liguero de la temporada pasada (0-1 en San Mamés y 1-0 en el Metropolitano), en una rivalidad que se ha recrudecido en los últimos tiempos y con un Diego Pablo Simeone que está puesto en la diana de todos los aficionados bilbaínos. No hay mejor formar que apelar a uno de los cánticos que tanto y tan bien define la esencia del Atleti: si cae, combate y se levanta.
El Athletic es el segundo equipo de LaLiga que mejor rentabiliza sus goles: cada diana vale 1'43 puntos
El que también necesita recuperarse de forma urgente es un Athletic Club que ha perdido en cuatro de las seis últimas jornadas ligueras, siendo arrasado por Barcelona (4-0) y Real Madrid (0-3) en los últimos encuentros. La temporada más ilusionante desde hace tiempo, la que arrancaba con el pulso ganado al Barcelona por la renovación de Nico Williams y el regreso a la Champions League una década después desde su última participación como principales factores, no está siendo tal y como se esperaba. El paso por Europa y el bajo nivel ofrecido por los jugadores más diferenciales está pasando factura en LaLiga, situándose muy lejos de la Liga de Campeones y con desventaja en la pelea por plazas europeas.
Los 'leones' promedian menos de un gol por partido este curso liguero (14 en 15 jornadas), siendo Nico Williams (3) y Robert Navarro (3) sus máximos goleadores. A pesar de su escasa capacidad, destacan por el segundo equipo de LaLiga que mejor rentabiliza la relación goles (14) / puntos (20): cada diana que marca vale 1,43 puntos esta temporada, registro solamente superado por el Getafe (1'54).
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