El Atlético de Madrid de la temporada pasada adoleció constantemente de las virtudes que, generalmente, suele tener el prototipo de jugador que tiene el regate como su principal cualidad. Y sin desmerecer lo importante que es un jugador de este perfil, y lo que te puede aportar, sobre todo en momentos donde estás sufriendo o no estás lúcido, esas virtudes que te da ese jugador también se pueden encontrar por otras vías.

Sinceramente, creo que hay que remarcar que el Atleti las ha encontrado ya en este mercado de fichajes. Simeone lo va a tener fácil para que no haya ni rastro de esa falta de personalidad, valentía, ir al balón pensando en girar y ser vertical… que tanto lastró al equipo la temporada pasada.

EL NUEVO ATLETI


Los fichajes de Almada —véase el tipo de futbolista que está siendo actualmente en Argentina— y Baena —máximo creador de ocasiones de las grandes ligas europeas—, más el nuevo Barrios que vamos a ver tras la llegada de Johnny Cardoso, significan un salto cualitativo y cuantitativo en eso que tanto demandábamos la temporada pasada. Simeone pasa de tener un problema en cuanto a la generación de fútbol y ocasiones en tres cuartos, a que, seguramente, sea su principal recurso ofensivo en estos momentos.

Era muy importante que el Atleti, colectivamente, se convirtiera en un equipo ofensivo valiente y vertical

¿Es necesario un regateador? Bienvenido sea, pero creo que era aún más importante que el Atleti, colectivamente, se convirtiera en un equipo ofensivo valiente, capacitado para convertir el campo contrario en un "tablero vertical".

Teniendo en cuenta esto, surge otra pregunta interesante: ¿no sería más conveniente que ese hipotético regateador fuese un recurso —por ejemplo, Matías Fernández.— y no un discurso principal —por ejemplo, Lookman—?

Lo debatimos en este video: Alejandro Cristino (servidor), Adrián Barrios y Gabriel Buendía.