Durante la, probablemente, secuencia más icónica de Interstellar (Christopher Nolan, 2014) la expedición espacial protagonista llega a uno de los potenciales planetas habitables para el ser humano, en búsqueda de un nuevo hogar que propicie la futura supervivencia de la humanidad. Una inmensa planicie de agua calmada les da la bienvenida, las montañas están lejos. En su breve exploración logran encontrar los restos de la baliza científica que ha enviado esa señal de esperanza que confirma que en ese planeta tranquilo se puede iniciar un nuevo mundo. Pero son restos y chatarra. ¡Las montañas! exclama la doctora Amelia Brand, en dirección hacia donde debe encontrarse la expedición espacial que llegó primero. Es, entonces, cuando el protagonista, Cooper, atisba la verdad: Eso no son montañas… Son olas. Y lo que no debiera moverse, se mueve. Y lo que debiera ser agua es también roca.

Si hay una traza que está confluyendo de manera común en las distintas disciplinas deportivas es la aparición de deportistas cada vez más completos física y técnicamente. Las irrupciones en apenas diez años de perfiles como Shohei Ohtani (1994) en el beisbol, Tadej Pogačar (1998) en el ciclismo, Victor Wembanyama (2004) en el baloncesto o Travis Hunter (2003) en el fútbol norteamericano tienen un patrón común: hacen de todo. Cosas que incluso parecían excluyentes hasta hace no tanto porque debiera ser prácticamente imposible que un deportista destaque tanto en varias cosas frente a especialistas de una de ellas.

Si bien estos deportistas completos que pueden hacer de todo y que ello les lleva a ser dominantes habían existido antes cuando el desarrollo deportivo y la competitividad eran más bajas, están volviendo a existir ahora, en la época de mayor globalización y nivel medio, como respuesta a la especialización y optimización que había propiciado el desarrollo de estos mismos deportes: entrenamientos cada vez más específicos que optimicen virtudes físicas y técnicas cada vez más seleccionadas. Y esto se antoja como señal del futuro deportivo.

En el mundo del fútbol, esto no parece una excepción. Es tal el nivel medio del futbolista actual y el desarrollo físico, técnico y táctico que empezamos a vislumbrar de lleno una época donde los futbolistas tienen que hacer de todo. Donde antes la indefinición futbolística se veía como un defecto (no ser particularmente bueno en nada, ser un parche para cubrir varias posiciones) ahora se empieza a asumir como una virtud. Con el PSG como máximo exponente de ello: Vitinha juega de pivote distribuidor en la base pero es también interior y 10, distribuye, ataca y defiende. Cuando Vitinha se mueve, Joao Neves, otro que es pivote, interior y diez, ocupa indistintamente un puesto. Y lo mismo Fabián Ruiz. Como si fuera un deporte mucho más acotado en sus dimensiones: el fútbol sala. Los laterales ocupan incansablemente toda la banda, hacen de todo, miden 1’85 y sus tres delanteros, veloces y técnicos, presionan como locos e intercambian sus posiciones.

Es aquí dónde Renato Veiga (2003), central para defensa de dos centrales, central para defensa de tres centrales, lateral izquierdo y pivote parece presentarse como una de los futbolistas más codiciados del mercado por algunos de los grandes equipos, pese a su escasa experiencia en la élite. Entre ellos, el Atlético de Madrid.

01. EL AGUA

Renato Veiga es un futbolista muy versátil: zurdo, pivote de formación en Lisboa y de consolidación en el Basilea, con buena técnica y visión, de los que la piden siempre, no siempre para bien, pero de los que no se esconden. Pero sus imponentes condiciones físicas (1,90, muy fuerte, buena zancada y aceleración) y tácticas le llevan también a jugar de lateral izquierdo como opción de emergencia en el Ausburgo alemán tras una extraña cesión siendo muy joven, opción que también aprovecha Enzo Maresca en el Chelsea, y, de su posición preferida: central (mayoritariamente en línea de 4 pero también de 5); su posición favorita es la de central. Es donde quiere jugar y por eso sale cedido del Chelsea a la Juventus de Turín donde se asienta como central y líder de la defensa en media temporada. Es también donde juega como internacional portugués.

Como podemos ver, es un futbolista que ha repartido sus minutos de manera orgánica en las tres posiciones y lo más importante: ha rendido bien en todas ellas y ha sabido matizar su fútbol según las necesidades de la posición (y sus propias virtudes y defectos como futbolista).

a) Lateral izquierdo: es donde juega en Conference League con el Chelsea de manera habitual; posición en la que juega de emergencia en el Ausburgo también. Presencia imponente en defensa en banda, por lo atípico de ver a un jugador tan grande ahí. Mide muy bien sus subidas y cuándo debe cargar el área. Aporta mucho en salida de balón por su criterio y buen pie.

b) Central (mayoritariamente, en línea de 4): posición desde la que lidera la zaga de la Juventus y donde prefiere jugar. Por su altura y fuerza es muy potente defendiendo área propia pero su aceleración, velocidad de lectura y tendencia natural de pivote le hace tener potencial a la hora de subir la línea defensiva. Muy dominante en el juego áereo. Un central muy equilibrado entre marca y corte. Pero necesita experiencia, que muchas veces es la cualidad más importante de un central, y mejorar en su colocación. Lee bien la ayuda defensiva pero tiene que mejorar como primer defensor. Agresivo en salida de balón, tanto en conducción como en pase. De nuevo: formación como mediocentro. Aun así es mucho más conservador que cuando juega, como veremos, en el centro del campo. Lo normal es que cuando se asiente en el puesto y en un equipo, volverá a intentar más cosas. Es normal que ante el aumento de responsabilidad en su rol, el futbolista tenga un periodo más cauto en su fútbol (le ha sucedido a Barrios jugando como doble pivote más defensivo). En línea de 5, ha jugado de central en el centro, algo atípico para un zurdo debido a que, por haber más diestros que zurdos por norma general, lo habitual es que el central y los mecanismos de salida de balón sean los de un diestro. Esta es una señal interesante, de condiciones y liderazgo en un jugador de 21 años.

c) Pivote/mediocentro: su posición natural de formación en las categorías inferiores del Sporting; hace una gran temporada en el Basilea jugando ahí. Es ahí cuando el Chelsea, en su política de arramblar con todos los jóvenes talentos del mundo, paga 14M por él. Y lejos de lo que uno pudiera pensar de un futbolista con su físico y su deseo de jugar de central... No destaca sólo siendo un pivote defensivo ganador de duelos sino ofensivo con mucho mando en distribución (99 percentil de Europa en pases largos intentados, con más de 12 pases largos intentados por partido; por poner un ejemplo, Rodrigo De Paul, que intenta muchos también durante la temporada 2024/2025, intenta 11). Con goles de falta o penaltis a lo panenka, arrasa en Suiza por su superioridad física.

Sin embargo, para la superélite europea puede que se quede bastante lento gestualmente en un lugar de tanta actividad y presión como el centro del campo.


02. LA OLA

Jugador de mucha personalidad tanto en defensa como en ataque. Excéntrico, pero disciplinado. Un jugador con mando y carácter fuerte. Capitán de las categorías inferiores de la selección portuguesa y del Sporting de Lisboa. Líder de campo en el Basilea.

Es un excelente futbolista. Hace todo para ser amado por el público. Quiere siempre la pelota, ese es su estilo. Creo que nos va a dar muchas alegrías

-Timo Schultz (04/09/2023) / Basilea

Se lo he dicho en el vestuario: Renato has jugado como central, lateral, centrocampista de contención y centrocampista ofensivo. Amo esa versatilidad. Es mejor para el equipo y para los jugadores. Hoy en día, si sólo juegas en una posición, no es suficiente. Tienes que aprender varias posiciones

-Enzo Maresca (24/10/2024) / Chelsea

Tiene 22 años pero juega como si tuviera 30. Tiene las capacidades. Manda. En campo abierto es difícil de superar. Puede mejorar en ciertas cosas y estamos trabajando en ello. Tiene todo el futuro por delante y depende de él, se lo he dicho. Ha sido una buena charla. Tiene la personalidad que el equipo necesita.

- Igor Tudor (19/04/2025) / Juventus

03. LA ROCA

¿Pero qué hay detrás de toda esa versatilidad y polivalencia? ¿De esa disciplina y personalidad? ¿hay acaso verdaderamente un buen central o hay demasiadas palabras e ideas felices?

Hemos realizado una comparativa del paso de Renato Veiga como central en la Juventus de Turín frente a los centrales del Atlético de Madrid + Mouriño (el otro central fácilmente “al alcance” del Atleti)junto a los otros dos principales objetivos que han sonado durante lo que va de verano: Cuti Romero y Piero Hincapié. Sólo hemos atendido Liga Nacional y Competición Europea como señal de suelo competitivo, descartando las copas nacionales pues según el tipo de campeonato pueden llevar a partidos de menor nivel.

a) Cantidad de acciones defensivas por 90’

Cantidad de actividad defensiva (top3): Muy activo defensivamente. Top 3 tras el Cuti Romero y Santiago Mouriño en el número de acciones defensivas. Jugador que por su potencia física no sólo toma muchos duelos sino que los gana.

→ Como central interventor que asume duelos (top4): El Cuti arrasa en las categorías más relevantes que nos hablan de un defensor que interviene, decide y gana duelos: entradas ganadoras, duelos 1vs1 defensivos ganados, intercepciones, balones recuperados y duelo aéreos ganadoscon más de 12. Tras él, Mouriño, Hincapié y Renato Veiga con todos más de 9. Nuestros centrales, por debajo de 8.

→ Como central de bloque bajo (top1): Las estadísticas que nos hablan de un defensor potente en bloque bajo son los bloqueos, los despejes y los duelos aéreos ganados. Aquí Renato Veiga se destaca como top1 con 9,37 intervenciones, tras él Santiago Mouriño (sorpresa muy positiva en todos los registros) y el Cuti Romero con 9 y 8,5. Le Normand y Giménez comparten 8 y luego, finalmente,Lenglet e Hincapié se van a 7,5.

b) Altura del campo de las entradas y tipo de entradas (en duelo 1vs1 o en ayuda)

Columna de la izquierda: Altura del campo de las entradas: A mayor claridad de color, mayor altura de la entrada, señal de una defensa más arriba. Tanto Veiga como Hincapié son claramente los futbolistas que buscan defender más arriba en sus equipos. Sólo el Cuti tiene, además de ellos, también intervenciones en el primer tercio de campo rival (color naranja). Ni Mouriño ni nuestros centrales tienen ese tipo de acciones, señal de que sus equipos juegan en bloque bajo. Hincapié juega en defensa de 3 y en un equipo muy agresivo como el Bayer Leverkusen, de ahí su altura. Veiga en una defensa más clásica de cuatro, deja muy buenos datos.

Columna de la derecha: tipo de entradas, en duelo o en ayuda:

Los colores verdes indican el tipo de entradas que hace el futbolista: en duelo 1vs1 o en ayuda defensiva. Señal adicional de mayor intervención o corrección. Podemos ver que en el Atlético de Madrid, Giménez claramente es el que asume los duelos mientras que Lenglet y Le Normand tendientes a recular o lentos en el duelo, tienen un mayor % de entradas en ayuda. Cuti, Veiga, Hincapié y Mouriño son centrales mucho más equilibrados, que asumen duelos y corrigen en ayuda por igual.

c) Eficacia en las acciones defensivas

Tan importante como la cantidad y el estilo es la eficacia en las acciones. Una eficacia alta en un central que asume una defensa más agresiva puede ser un indicativo de seguridad de su nivel como defensor. Vemos que Veiga se presenta como un futbolista superdominate (top1) en el juego áereo (por cantidad de duelos aéreos que toma y casi un 70% de duelos ganados); muy sólido en la eficacia de sus entradas (top 3, 70%) para ganar la posesión, donde destacan claramente el Cuti (casi un 80%, animal) e Hincapié (casi un 75%), que son especialistas al cruce. Su % más bajo en duelos 1vs1 se debe contextualizar atendiendo que, como Hincapié, son los que claramente más arriba defienden. Pero aun así, es señal de que ahí tiene que mejorar frente a los dos grandes dominadores (Hincapié y el Cuti). Es algo que debiera corregir con experiencia en el puesto y mejora en la colocación y medida de distancias. Sorprende el extraordinario % de duelos ganados por Lenglet, pero también hay que atender que es claramente el futbolista que menos duelos toma (apenas un 40% frente al 60% de intervenciones en ayuda, como vimos en el gráfico anterior).

Ratio de falta / acción defensiva. Otro ratio que nos puede hablar de la calidad de las intervenciones. Un ratio bajo nos habla de un futbolista que comete pocas faltas. Más allá de política / estilo defensivo de un equipo nos habla de una mejor capacidad para defender, ya sea desde la intervención o el marcaje. Aquí destaca enormemente Giménez frente a Le Normand y Lenglet, dos centrales que sabemos que tienden a hacer bastantes faltas en la marca o a llegar a veces demasiado tarde a campo abierto. El Cuti vuelve a destacar aquí con apenas un 13% de faltas siendo el central más interventor. Pero los números de Hincapié y Veiga (top3) son muy positivos. Será interesante ver el ratio de faltas de Mouriño el año que viene.

d) Altura ofensiva y distribución de pases (y eficacia en los mismos)

→ Columna de la izquierda: altura ofensiva: una mayor “claridad” en la columna nos habla de una mayor cantidad de toques de balón en una mayor altura del campo. Destaca claramente Hincapié en altura ofensiva lógicamente por su juego en línea de 3 muy ofensivo. Pero tras él, se nota que tanto Veiga como el Cuti y como Mouriño (quién ha jugado a veces de lateral derecho) asumen mayor altura ofensiva; Sólo Lenglet, el central con mayor capacidad y responsabilidad del Atleti en salida de balón, se les acerca.

→ Columna de la derecha: distribución de pases y eficacia de los mismos.

A nivel de distribución, Veiga es top 3 que menos pases cortos intenta, tras Giménez y Lenglet, mientras que Le Normand hace pases más cortos. Tiene unos porcentajes ligeramente inferiores a Lenglet en cuanto a acierto en el pase, pero también, como veremos más adelante, arriesga más. En la eficacia de pases Mouriño sale claramente penalizado. Es un gran debe en el que mejorar.

e) Agresividad / Progresión en sus acciones ofensivas

→ La columna azul a la derecha indica el % de acciones agresivas que toma el futbolista: pases progresivos que hacen avanzar la pelota, conducciones e intentos de regate.

→ Las columnas de la izquierda indican la distribución de estas jugadas.

Veiga se sitúa como top 3 tras Piero Hincapié y Santiago Mouriño, con casi un 9% de sus acciones, siendo una cifra muy destacada porque su muestra es como central en defensa de 4 o central en el centro en defensa de 5. Mientras que Hincapié (top1) y Mouriño (top2) tienen una muestra más teñida por acciones “de lateral”. Aun así, esto es señal de que Mouriño, si bien tiene que mejorar como pasador, siempre ha sido un jugador con mucha personalidad para conducir desde que estaba en el fútbol uruguayo. El Cuti y Lenglet tienen un % similar, siendo Lenglet el mejor de los nuestros claramente aquí, señal de su responsabilidad en salida.

Sea como fuere, los números de Veiga son extraordinarios: casi un 7% de su total de pases son progresivos y casi un 2% de sus acciones son conducciones ofensivas (conducciones progresivas + regates)

04. LA MONTAÑA

Iba a hacer un chiste con la cuesta de Los Ángeles de San Rafael pero eso se lo dejo a Barrios o Marco, en señal de su adaptación al Atlético de Madrid y lo que nos puede aportar. Pero más allá de chanzas, la realidad es que Renato Veiga parece presentarse como un perfil muy interesante para Diego Pablo Simeone. Más allá de la excepción del Cuti Romero por su condición de central fuera de serie y de líder en campo y vestuario, la realidad es que los dos perfiles que más han sonado, Hincapié y Veiga, para el Atlético de Madrid responden al mismo patrón: central zurdo joven con salida de balón, con capacidad de jugar más arriba y con capacidad de jugar de lateral izquierdo. Un perfil que no es extraño para un Simeone quién ante la ausencia de que aparezca un Filipe Luis (paradigma del jugador completo por antonomasia), añora a aquel Lucas Hernández.

Así pues, la hipotética llegada de Veiga nos permitiría:

1) Reducir la dependencia sobre Lenglet como central zurdo que aporte salida de balón (o la presencia de Le Normand en izquierda, facilitándole su rol a tiempo completo en derecha), amén de ser un central más agresivo e interventor que puede y debe complementar a un Le Normand, que es un marcador más clásico, cuyos 40M necesitamos que pesen sobre el campo. También encajaría bien con Giménez. Tiene claramente las dotes de central líder de una zaga pero para ello va a necesitar un poco de tiempo. Sería una sorpresa impagable que un futbolista de 21 años, con poca experiencia en el puesto y recién llegado se hiciera tan rápido con el mando. Nos ayudaría enormemente en el balón parado ofensivo y defensivo.

2) Nos daría una necesaria alternativa de seguridad en el lateral izquierdo frente a un Ruggeri que si bien es un perfil claramente interesante y que viene con mucha implicación y ánimo, tiene algo de melón por probar en defensa de 4 y fuera del sistema hiperagresivo de marcaje al hombre de la Atalanta, y un Javi Galán que ha sido un agujero en defensa esta temporada pese a su energía y que ha dado demasiados dolores de cabeza al Cholo. El día D a la hora H ahí tiene que jugar un defensor del que se fíe y Veiga podría asumir ese rol de Azpilicueta, como defensor fiable, jugando además a banda natural, cosa que penalizaba al navarro, quién jugaba a pierna cambiada.

3) Por su experiencia y formación como pivote, nos daría otra alternativa adicional frente a Johnny Cardoso pero manteniendo esa presencia física, dominio del juego aéreo y personalidad con pelota. Si bien es cierto que al ser Veiga un pivote de gesto lento en un centro del campo que se antoja más dinámico y una liga de la exigencia de velocidad técnica que tiene la española, seguramente su presencia ahí salvo sorpresa se limitase a contextos extremos: ya sea con el rival muy encerrado en campo propio, teniendo Veiga espacio para distribuir y utilizar su pase largo, o para contextos de acumulación defensiva, donde Simeone podría formar una muralla con dos centrales y con Veiga y Johnny + Barrios por delante.

Sea como fuere, Veiga parece tener la personalidad fuerte, la polivalencia y la disciplina que el Cholo suele apreciar mucho y creo que tras un periodo de adaptación, se convertiría en un futbolista de mucha confianza para el argentino y al que podría exprimir muchísimo. Con 5 cambios y sistemas que buscan ser tan fluidos como firmes, con los micropartidos que plantea Simeone, tener futbolistas capaces de adaptarse a distintos roles y grados de agresividad a lo largo de los mismos es fundamental.

Y esta clase de fichajes, a nivel de club, parecen seguros: Marcos Llorente puede que no fuera el sustituto de Rodri que se buscó, de hecho nada más lejos, pero su polivalencia le ha asegurado muchos minutos y la confianza de Simeone en él es máxima. Treinta millones están bien gastados en un futbolista que ha dado tanto en tantos sitios. Siempre.

El fútbol está cambiando y el Cholo lo sabe. Donde antes la polivalencia sonaba más a una necesidad por plantilla corta o falta de nivel, ahora se irá exigiendo más y más: que los futbolistas defiendan bien, ataquen bien y la toquen bien.

Lo dicho, hay algo que viene: no son montañas, son olas. Ojalá el Atlético de Madrid no se quede atrás.