Después de más de una década cumpliendo sobradamente los objetivos marcados desde los despachos, siendo uno de los dos únicos equipos en quebrar el duopolio liguero durante el Siglo XXI, Diego Pablo Simeone ha cambiado este curso sus intransigentes prioridades hasta el punto de desmarcarse en varias ocasiones de la alineación con los intereses del club. "No me hace feliz ser tercero", reconoció en septiembre en la Cadena COPE sobre los mínimos — que en realidad son máximos por necesidades económicas — para la entidad. "Si el Atlético quiere seguir creciendo y mejorando a nivel de club y de equipo, tiene que volver a ganar", añadió el argentino. Por primera vez desde que agarró las riendas del equipo en las navidades de 2011, el tan cacareado ‘partido a partido’ no es el dogma que rige en el vestuario.

La Champions League, reconocida obsesión del ‘Cholo’, y la Copa del Rey, el que es probablemente el camino más rápido hacia pelear por un título, han preponderado esta campaña en la hoja de ruta de Diego Pablo Simeone por encima de resignarse a pelear en LaLiga por la tercera o cuarta plaza. El mal inicio de curso liguero, con una victoria en las cinco primeras jornadas (6 puntos de 15 posibles), descabalgó al equipo rojiblanco de la lucha por el liderato a las primeras de cambio pese a los seis triunfos que encadenó entre octubre y noviembre. Con rotaciones masivas y hasta partidos de mínimos esfuerzos, el campeonato doméstico es una especie de sparring del resto de competiciones. La apuesta ha salido a caballo ganador: el Atleti se enfrenta en octavos de final de Liga de Campeones al decimosexto clasificado de la Premier League yendo por el lado más asequible del cuadro y ha certificado su primera presencia en una final copera desde el año 2013.

LaLiga deja de ser prioridad. Después de más de una década cumpliendo los objetivos marcados desde los despachos, Simeone ha cambiado la hoja de ruta

Destronar al vigente campeón de la Copa del Rey es una inyección anímica para un grupo que necesita de la ilusión como carburante ante tanto compromiso seguido. El duelo ante la Real Sociedad en LaLiga le llega cuatro días después de una exigente semifinal de Copa y tres días antes de la responsabilidad de sacar un buen resultado en ida de octavos en Champions League contra el Tottenham Hotspur. Los dos últimos triunfos ante Espanyol (4-2) y Real Oviedo (0-1) tras tres jornadas sin ganar (1E 2D) han reforzado su posición entre los cuatro primeros clasificados, metiendo ocho puntos de ventaja a un Real Betis como quinto clasificado. El objetivo primordial continúa intacto hasta el momento.

Se espera, por tanto, que Diego Pablo Simeone vuelva a hacer rotaciones masivas en LaLiga dada la ventaja con el Real Betis, el desgaste de la Copa y la proximidad de la cita de Champions contra el Tottenham. Los colchoneros no han perdido ninguno de los doce últimos enfrentamientos ligueros frente a la Real Sociedad, cediendo tan solo cinco empates durante este periodo. De hecho, la última derrota se remonta a septiembre de 2019 en el Reale Arena (2-0). El Metropolitano es, además, un territorio todavía por conquistar para los ‘txuri-urdines’, cuyo último triunfo como visitante se produjo en el Vicente Calderón allá por marzo de 2013.

Revolución Matarazzo

La única mancha en el expediente de 'Rino' Matarazzo como técnico en LaLiga es la derrota contra el Real Madrid a mediados de febrero (4-1), dimitiendo en el Santiago Bernabéu apenas tres días después de lograr ante el Athletic Club un resultado favorable que le ha terminado por valer para tramitar también su presencia en la final de la Copa del Rey. Aunque el efecto se ha diluido algo en el último mes, ningún equipo ha sumado más puntos en el campeonato nacional español que su Real Sociedad (18) desde su llegada, los mismos que el Barcelona y el Real Madrid, ambos con un encuentro menos.

Ningún equipo en LaLiga ha sumado más puntos en el campeonato nacional español que la Real Sociedad (18) en el 2026

El impacto del técnico estadounidense ha sido significativo en el equipo donostiarra. Más allá de lo más evidente, promediando dos puntos por encuentro (18 en nueve encuentros) mientras que la media de Sergio Francisco era de uno por partido (16 en 16 encuentros), ‘Rino’ ha conseguido transformar de cabo a rabo al equipo, imprimirle orgullo, cambiarle la mentalidad y dotarle de la capacidad de querer presionar en zonas altas del campo para robar el balón. Se trata de un equipo más fuerte, con mayor agresividad y con un par de marchas más de velocidad. En este despegue han contribuido enormemente el aporte de Gonçalo Guedes y de Carlos Soler, dos fichajes de verano que no han rendido hasta bien pasados los meses.