“Si no eres lo suficientemente agresivo contra ellos, tienen jugadores que pueden superarte”. La frase tan tajante fue utilizada por Arne Slot, entrenador del Liverpool, para explicar los cuatro goles que hizo el PSV Eindhoven en la última jornada europea para asaltar Anfield y conquistar una incontestable victoria (1-4). La visita al Philips Stadion del Atlético de Madrid coincide en un tramo de la temporada donde el equipo ha encadenado dos derrotas dolorosísimas ante el Athletic Club y el Barcelona con las que se ha descabalgado de la pelea por el título de LaLiga. Más allá de la sucesión de pinchazos, ambos encuentros han tenido como denominador común un mismo punto: la falta de actitud y de ambición de un equipo que suele pecar de conformismo.

Los colchoneros pasan examen de conciencia frente al PSV para calibrar el nivel de su apetito en una competición que no te exige la regularidad del campeonato doméstico pero sí dar la talla en las noches grandes. A tan solo un punto del top-8 que clasifica directo para los octavos de final, los de Simeone han viajado al sur de los Países Bajos con un carro de bajas por lesión (Álex Baena, Marcos Llorente y José María Giménez) al que se ha sumado a última hora Clément Lenglet con una contractura muscular que se produjo en San Mamés para condicionar, aún más si cabe, la confección de una línea defensiva en la que empieza a asomar Marc Pubill como solución de emergencia.

Los nueve puntos que ha cosechado el equipo rojiblanco en este curso europeo fueron recolectados en el Metropolitano. Ni en su salida a Anfield ni mucho menos en la visita al Emirates Stadium pudo compartir el botín de los puntos. Lejos de San Blas-Canillejas hace mucho frío para un grupo de jugadores que empieza a ser dudoso en cuanto a competir a domicilio se refiere, por conjugar un verbo que quizás no esté a la altura de lo que muestran en el campo. Sin contar las rondas eliminatorias europeas (octavos, cuartos, semifinales…), solo ha ganado seis de los 15 partidos como visitante en fase de grupos / Fase de Liga que ha disputado en sus cinco últimas participaciones en la Champions League (2E 7D).

El PSV, rival en las fases clasificatorias de las ediciones 2008/09 y 2016/17 así como también en los octavos de final de 2015/16, afronta el duelo desde la cima de la Eredivisie con seis puntos de ventaje sobre el Feyenoord al sumar 13 victorias en 15 jornadas ligueras. Su participación europea hasta la fecha queda manchada por la derrota ante el Union Saint-Gilloise o las tablas concedidas ante el Bayer Leverkusen (1-1) y Olympiacos (1-1), pero deja una seria advertencia por las goleadas conseguidas ante Liverpool (1-4) y Nápoles (6-2), los dos últimos campeones de Liga de Inglaterra e Italia respectivamente.