Sin opciones en LaLiga, a una distancia sideral de once puntos con respecto al líder al término de la primera vuelta del calendario, y eliminado a las primeras de cambio en la Supercopa de España, la Copa del Rey es el clavo ardiendo al que se agarra el Atlético de Madrid esta temporada para tocar un metal que se resiste desde la Liga conquistada en el año 2021. Lo ha rozado en las dos últimas ediciones, quedándose a un paso de la final tanto en 2024/25 (eliminado en semifinales por el Barcelona) como en 2023/24 (eliminado en semifinales por el Athletic Club).

La Copa del Rey, el primer título nacional en la carrera de Diego Pablo Simeone como técnico del Atlético de Madrid, ha dejado de ser un torneo más al que no prestaba tanta atención una entidad que priorizaba por encima de cualquier cosa acabar entre los cuatro primeros el campeonato doméstico y alcanzar las rondas eliminatorias en la Liga de Campeones. En las tres últimas ediciones ha alcanzado como mínimo la barrera de los cuartos de final, una instancia a la que no se aproximó en sus anteriores tres participaciones: eliminado en octavos ante el Girona en 2018/19, en dieciseisavos de final por la Cultural Leonesa en 2019/20 y en octavos frente a la Real Sociedad en 2021/22.

El Atleti ha alcanzado los cuartos de final en cada una de las tres últimas ediciones

El momento de los colchoneros en este tramo de la temporada no es nada bueno. Un Julián Alvarez irreconocible, un Álex Baena que no es más que la sombra de lo que un día fue en Villarreal y con la dupla formada entre Hancko y Marc Pubill achicando agua para tapar las carencias que ni Josema Giménez ni Robin Le Normand aportan a esconder, el Atleti resiste a duras penas con un Simeone desbordado en ocuparse de lo que le preocupa. El equipo no encuentra sociedades que sí se vieron por ejemplo en Cornellá en agosto, las individualidades que resuelven partidos enquistados brillan por su ausencia, la aportación de los revulsivos es más bien discreta y su pegada le lleva a morir en la orilla. En los dos partidos de 2026 ha realizado 32 remates para hacer tan solo dos goles.

Ocho años después

La eliminatoria copera es un caramelo envuelto en un ambiente enrarecido. Si para Mateu Alemany el mercado de fichajes invernal es hostil, el regreso del equipo rojiblanco a Riazor por primera vez desde el año 2017 no será menos. El 'caso Jimmy' que se cobró la vida del seguidor deportivista Francisco Javier Romero Taboada, Jimmy, el domingo 30 de noviembre de 2014 durante una reyerta multitudinaria entre grupos radicales de ambos equipos en los aledaños del antiguo estadio Vicente Calderón hace de la visita a La Coruña una encerrona.

El último enfrentamiento oficial entre ambos equipos se remonta a abril del 2018, con un solitario gol de Kevin Gameiro desde el punto de penalti. El Atleti, por aquella temporada, estrenaba el Metropolitano como nueva casa y al Dépor le esperaba una larga travesía por los infiernos vagando entre la Segunda División (cuatro temporadas – 2018/19, 2019/20, 2024/25 y 2025/26) y la Primera RFEF (cuatro temporadas – 2020/21, 2021/22, 2022/23 y 2023/24). No es la primera ocasión que ambos clubes se ven en la Copa del Rey, la primera desde el enfrentamiento de octavos de final en 2003/04 en el que los rojiblancos superaron la ronda por el valor doble de los goles fuera de casa gracias al tanto de Veljko Paunovic en Riazor.

Simeone no conoce la derrota como técnico frente al Dépor (7V 3)

Aunque han pasado casi ocho años completos de la última ocasión que se vieron las caras, Diego Pablo Simeone tiene un saldo favorable ante el equipo herculino. El argentino no conoce la derrota como técnico del Atleti frente al cuadro coruñés con un saldo de siete triunfos y tres empates. De los rivales españoles a los que se ha enfrentado como mínimo en cinco ocasiones entre todas las competiciones, es uno de los dos clubes contra los que no ha perdido ningún partido junto al Real Valladolid (13V 1E).

Objetivo: ascenso

Conseguida la promoción desde Primera RFEF en 2024 y superado el primer año en Segunda División en 2025 con una permanencia sin excesivos apuros, el 2026 se plantea para el Deportivo de la Coruña como el año de la consagración para intentar el ascenso que le devuelva a la categoría del fútbol español por primera vez desde la campaña 2017/18. La primera vuelta del calendario la cierra en posiciones de playoff de ascenso, a tan solo cuatro puntos del liderato y de la promoción directa.

La eliminatoria de Copa, disputando sus primeros octavos de final desde la edición 2016/17, no pinta a priori como una prioridad para el equipo blanquiazul. De hecho, el duelo ante el Atleti le coge en un tramo del curso liguero de máxima demanda, coincidiendo el encuentro tras el empate frente a Las Palmas (2º clasificado) y cuatro días antes de viajar hacia Andalucia para enfrentarse al Almería (3º clasificado). El test de exigencia de enero se cierra recibiendo en Riazor al Racing Club de Santander, vigente líder de la Liga Hypermotion.

El Dépor no ha ganado ninguno de sus últimos cinco partidos del campeonato doméstico

Casualidad o no, desde que apeó del torneo copero al Sabadell a principios de diciembre, el único duelo que ha ganado ha sido la eliminatoria de dieciseisavos de final frente al Mallorca en casa (1-0), sumando tan solo dos puntos de los últimos 15 posibles en el campeonato doméstico. "Que estamos en mala racha es seguro", apuntó Antonio Hidalgo tras el empate frente a Las Palmas como visitante, apuntando a la falta de conversión de las ocasiones generados como principal problema del equipo. En los tres últimos encuentros en los que no ha ganado ninguno de ellos (2E 1D) ha realizado hasta 36 remates totales, tan solo nueve de ellos entre los tres palos rivales, para firmar únicamente tres tantos.