La rehabilitación exprés del Atlético de Madrid tuvo como punto de origen la llegada de perfiles frescos y diferentes como Ademola Lookman o Rodrigo Mendoza en los últimos días del mercado, siendo el partido contra el Real Betis en La Cartuja la máxima expresión que evidenciaba la necesidad de sumar al puzle las piezas que faltaban para completarlo. Las cualidades del nigeriano, punzante al espacio, rebeldemente anárquico y con la agilidad de un felino, argamasaron cada una de las muchas virtudes que tiene una plantilla que se fue deslavazando poco a poco, perdiendo Julián Alvarez el olfato goleador de forma repentina y Baena las gotas de calidad que regaron La Cerámica. El equipo ha encontrado un punto de partida sobre el que edificar, ante el que ser fiel. Y aún con todo, no lo fue en LaLiga frente al Real Betis, cambiando el plan a la mínima ocasión en la que su rival pudo contragolpear.

Sin espacios, incapaces ante bloques bajos por enésima ocasión, a los colchoneros les llega la cita copera después de encallar en la visita del equipo bético a San Blas-Canillejas. Las buenas sensaciones exhibidas hace una semana han sido un espejismo en un patrón de juego que necesita mutar cuanto antes y dejar viejos vicios atrás. La ausencia de Pablo Barrios por lesión condiciona, en buena medida, el plan con balón, supeditado al motor de Koke Resurrección o a la capacidad de Rodrigo Mendoza por mantener la personalidad, aunque acumule algún que otro fallo a la hora de verticalizar. Los rojiblancos han perdido sus dos últimos partidos en el Metropolitano, ante el Bodo en Champions League y contra el Betis en LaLiga. Nunca en la era Simeone ha enlazado tres derrotas, remontándose a la temporada 2010/11 con Quique Sánchez Flores en el banquillo la última ocasión que sucedió tal cosa.
A trece puntos del líder y con siete de ventaja con respecto al quinto clasificado, la Liga de Campeones a través de LaLiga como objetivo principal que marcan desde los despachos apunta a ser algo más que viable. La supervivencia en tres competiciones obliga a los colchoneros a tomar decisiones, priorizando unas por encima de otras. Los suculentos premios económicos que ofrece la Liga de Campeones, pendientes de alcanzar los octavos de final apeando al Brujas del camino, pesan para unos. La posibilidad de tocar con la Copa el metal que rompa una sequía de títulos desde la Liga conquistada en el año 2021, también pesan para otros.
Terceras semifinales de Copa consecutivas para el Atleti. La final se resiste desde la edición 2012/13
El sorteo de la Federación (RFEF) ha deparado que el obstáculo a sortear por el conjunto rojiblanco en su camino de jugar la tan ansiada final de la Copa del Rey sea el Barcelona, con el Athletic Club y la Real Sociedad buscando el otro billete en la otra eliminatoria. Como hace tan solo un año, el Atleti se jugará ante los culés a doble partido su clasificación, la ida en el Metropolitano, la vuelta en el Camp Nou. Son las terceras semifinales consecutivas para Diego Pablo Simeone buscando una final que se resiste desde la edición de 2012/13, una racha de continuidad que no había vivido todavía la entidad en todo el Siglo XXI.
Contra la historia
El camino de rosas del Barcelona en la Copa del Rey, apeando al Guadalajara en dieciseisavos (0-2), al Racing de Santander en octavos (0-2) y al Albacete en cuartos (1-2), encuentra su línea de meta en la visita del Metropolitano. Hasta el momento el vigente campeón del torneo no ha necesitado meter la quinta marcha por más que le haya hecho jugar a Lamine Yamal el pleno de minutos (270 de 270 posibles) ni esforzarse de más en una competición que ni de lejos le ha exigido tanto como la Liga de Campeones o el campeonato doméstico. Dos equipos de Segunda División y otro de la Primera RFEF son los cadáveres que hasta el momento guarda en el maletero el conjunto azulgrana.
Lamine Yamal ha generado, a través de dianas o asistencias, en cada uno de sus últimos siete partidos con el Barcelona (8 — seis tantos y dos asistencias)
Real Sociedad, Chelsea, Sevilla, PSG o Real Madrid son los únicos cinco equipos que han demostrado esta temporada que es posible meter mano al conjunto blaugrana, que ha ganado 17 de sus últimos 18 compromisos oficiales. El vigente campeón de la Copa del Rey, que no encadenaba dos participaciones entre los cuatro equipos con opción al título copero desde una racha de nueve entre los años 2011 y 2019, es todo un reto para Diego Pablo Simeone, siendo el rival contra el que más veces ha perdido a lo largo de su trayectoria profesional (23 veces). En ese sentido, ha caído en cada una de las tres rondas coperas en las que se han enfrentado – cuartos en 2014/15, semifinales en 2016/17 y semifinales en 2024/25 – pero conoce el camino de cómo hacerlo al conseguir en Europa doblegarle en los cuartos de 2015/16 (global de 3-2) y en los de 2013/14 (global de 2-1).
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